Los bloques de la oposición encabezados por el Frente para la Victoria, el bloque Justicialista de Diego Bossio y sectores de izquierda, fracasaron ayer en su intento de debatir el proyecto de ley sancionado por el Senado que prohibe los despidos y que es rechazado por el oficialismo, al no alcanzar el quórum necesario para sesionar.
La ausencia del Frente Renovador, que mostró fuertes divisiones internas, fue clave, ya que sus diputados, en su mayoría alineados con la postura de Sergio Massa, se negaron a bajar al recinto.
De esta manera, los bloques de la oposición alcanzaron a sumar sólo 104 diputados pertenecientes a los bloques Frente para la Victoria, Justicialista, Proyecto Sur, Libres del Sur, y Frente de Izquierda, entre otros, que no alcanzaron reunir los 120 que habían comprometido su presencia sobre los 129 necesarios para tener quórum, según fuentes parlamentarias.
Desde el oficialismo, y al formular declaraciones una vez levantada la sesión convocada por la oposición, el presidente del bloque del PRO, Nicolás Massot, responsabilizó al Frente para la Victoria por el fracaso de la sesión y lo atribuyó a una "especulación política, más a que una preocupación genuina" por el empleo.
Si bien la sesión estaba citada a las 11.45, el presidente del bloque del FpV, Héctor Recalde, pidió extender el tiempo reglamentario, lo que fue en vano, porque a las 12.30 el titular de la Cámara de Diputados, el macrista Emilio Monzó, levantó la sesión ante la falta de quórum.
Al FpV le faltaron un puñado de diputados, sobre todo los de Compromiso Federal y los seis del Frente Cívico por Santiago, así como tampoco estuvo la bonaerense Dulce Granados -la esposa del intendente de la localidad bonaerense de Ezeiza, Alejandro Granados- y el ex gobernador misionero Maurice Closs, que llegó al recinto cuando ya se había levantado la sesión.

La próxima semana

Fuentes parlamentarias revelaron que tras el fracaso de la oposición, el oficialismo planea una sesión ordinaria para la semana próxima donde incluiría, además de dos temas pendientes como Acceso a la Información y el IVA en la canasta básica, el dictamen que impulsa el oficialismo del proyecto que prohibe los despidos con las modificaciones al texto sancionado por el Senado.

Frustración en la oposición

El jefe del bloque del Frente para la Victoria, Héctor Recalde admitió ayer que la falta de quórum para tratar la ley antidespidos se trataba de "una frustración" y puso de relieve que el proyecto "no ha sido una iniciativa del FpV sino de los trabajadores del pueblo argentino".
Otro de los impulsores de la sesión, el sindicalista del bloque Justicialista Oscar Romero, lamentó también el fracaso y dijo que "en algún lugar de la Patria debe estar llegando algún telegrama de despido a algún trabajador y nosotros queríamos evitar eso".
Por su parte, el único diputado del massismo en el recinto, Héctor Daer, dijo, en alusión a las afirmaciones de Massa, que a él "no lo había llevado nadie a patadas" al recinto.

"Habrá una ley que proteja a trabajadores "

Sergio Massa, líder del FR, dijo que el miércoles se tratará el proyecto. El legislador nacional y líder del Frente Renovador, Sergio Massa, aseguró ayer que "el Congreso no funciona cuando el capricho de un grupo de diputados lo impone" y resaltó que el próximo miércoles "habrá una nueva ley que proteja a los trabajadores" en un debate ordinario.
Luego de que se cayera la sesión especial, Massa cuestionó al kirchnerismo y lo acusó de querer "imponer" un debate.
"Esta casa tiene un organigrama, no funciona cuando el capricho de un grupo de diputados lo impone", sostuvo el líder del FR .
Tras no bajar al recinto, el interbloque del FR-UNA afirmó en un comunicado que "no ha entrado ni entrará en el juego político del FPV que, con el pretexto de defender a los trabajadores, tiene como único objetivo generar una derrota política del Gobierno que definitivamente está lejos de contribuir a la verdadera defensa de los trabajadores".

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