El titular de Prograno, Ignacio Pisani, en diálogo con El Tribuno explicó que con la llegada del nuevo gobierno el sector sojero recuperó el optimismo, pero aclaró que continúan las incógnitas respecto a lo que pasará en la economía. "La quita de cinco puntos a las retenciones no modifica la realidad del sector", expresó.
¿El quite paulatino de retenciones a la soja modifica la realidad del sector?
Definitivamente no. La realidad productiva de Salta sigue siendo la misma. Además de las variables dólar, retenciones y flete, hay dos temas de los que se habla poco y son fundamentales: el alto nivel de endeudamiento del sector tras afrontar varios años de sequía y malos negocios. Y el otro es la capacidad de acceso a créditos a tasas razonables, que hoy son de alrededor del 35%. Para un sector que no da esa rentabilidad, tomar créditos a esas tasas es en extremo complicado.
¿Hay tiempo para que se tomen medidas económicas que favorezcan la campaña 2015-2016?
Cualquier medida debería ponerse en marcha hasta la cosecha, es decir hasta fines de abril. Lo cierto es que necesitamos medidas de fondo y que apunten principalmente a balancear la inequidad que existe en cuanto a las retenciones. Para dar un ejemplo, un productor de Pergamino (Buenos Aires) paga 35% de retenciones y tiene un costo de $200 de flete por tonelada hacia los puertos. Nosotros, en el NOA, con idéntico nivel de retención, el transporte nos cuesta $750 por tonelada puesta en el puerto de Rosario. Evidentemente, las retenciones del 35% son ficticias y en realidad los costos son superiores.

Pasando en limpio, ¿hoy la soja es negocio?
El contexto interno hace que hoy la soja siga siendo inviable. Este es un tema que adquiere aún más relevancia si se tiene en cuenta que el 65% del plan de producción de la provincia se basa en la soja.
¿El nuevo gobierno modificará el estado de ánimo del sector?
Sí. Recuperamos el optimismo, pero la incógnita es grande respecto a lo que pasará con la economía. Los expertos vislumbran un dólar a $13,5 o $14, pero si esta cotización es acompañada por una escalada inflacionaria, no servirá de nada y la perjudicada será la gente, el vecino. Al menos en lo inmediato no vemos ninguna señal sobre alguna modificación en los altos costos de flete. El sector transportista también está complicado. Es por eso que la única forma de modificar este panorama es la puesta en marcha de un ferrocarril eficiente. Hay dos formas de bajar significativamente los costos: una es dando valor agregado en la provincia y otra es bajando los precios del flete, y ninguna es de aplicación en el corto plazo. Pero hay que admitir que con este cambio nacieron nuevas esperanzas de que la soja vuelva a ser viable en Salta, donde hasta el año pasado se sembraron un poco más de un millón de hectáreas.
¿La expectativa de siembra para esta campaña bajó respecto de la superficie alcanzada en 2014?
Creo que en este contexto de cambio de gobierno, el productor se animó a sembrar nuevamente. La baja del área de siembra se nota fundamentalmente porque muchos dueños de campo no están dispuestos a cederlos en esta campaña gratuitamente.
¿Cómo es el sistema de arriendo de campo, en este contexto?
Con este contexto desfavorable para la soja, muchos dueños ceden gratuitamente sus campos para ser sembrados a cambio del mantenimiento.

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