"No sabemos cuántas muertes, cuántos casos ni los costos que producen los accidentes cerebro vasculares (ACV) en el sistema público, y eso es una grave falencia", lamentó Emilio Benítez (h), presidente de la Fundación Lucha Contra las Enfermedades Neuronales Salta (Lucens).
Esta situación no solo se vive en Salta. "No existe estudio oficial sobre las muertes por ACV en el país", agregó a El Tribuno el médico Sebastián Ameriso, de la Fundación para la Lucha contra Enfermedades Neurológicas de la Infancia (Fleni).
Hoy es el Día Mundial de Lucha contra el ACV y la falta de indicadores plantea preocupación en distintos sectores. Pese a que es la primera causa de invalidez en adultos y adultos mayores, ni siquiera aparece en el Anuario de Estadísticas de Salta como las patologías de notificación obligatoria.
Se estima que en la Argentina ocurren entre 40 mil y 80 mil casos por año y que un tercio de estas personas muere.
El ACV también llamado stroke o ataque cerebral es provocado por una alteración en la circulación de la sangre hacia el cerebro.
Días atrás, Fleni difundió datos de un estudio. La Fundación se asoció con una empresa de soda para realizar el relevamiento. El popular sodero fue la excusa perfecta para entrar en los hogares argentinos y preguntar qué sabían los vecinos sobre el tema.
El estudio sobre situación de la enfermedad cerebro vascular fundamentada en encuestas de hogares nacionales fue desarrollado en Salta y otras 12 provincias entre 2014 y 2016.

Encuesta

La primera encuesta masiva de hogares argentinos sobre conocimiento de ACV obtuvo los datos más numerosos hasta ahora en poblaciones de habla hispana.
Se determinó que el 37 por ciento de los encuestados admitió que tuvo un amigo o familiar afectado por un ACV, y el 50 por ciento conoce sobre este accidente a través de los medios de comunicación.
Otra cuestión que llamó la atención estuvo centrada en las enormes dificultades que existen en los traslados ante la presencia de ataques.
"En una ciudad grande como Buenos Aires hay tantas formas de trasladar a un enfermo de urgencia que no está aún armado un sistema específico y eso es problemático. En muchos casos, dijeron que prefieren el traslado en un vehículo particular y ahí se suma un nuevo problema porque no cualquiera está en condiciones de un traslado de urgencia", afirmó el médico Sebastián Ameriso.
La presentación del estudio se hizo en Buenos Aires y estuvo a cargo de Ameriso, jefe del Centro Integral de Neurología Vascular de Fleni.
"La encuesta nos brinda por primera vez datos confiables sobre cuánto saben los argentinos acerca del ACV. Esta información será útil para mejorar la educación, la prevención y el tratamiento del ACV como también el establecimiento de políticas sanitarias más adecuadas en nuestro país", destacó Ameriso.
"La encuesta nos brinda por primera vez datos confiables sobre cuánto saben los argentinos acerca del ACV. Esta información será útil para mejorar la educación, la prevención y el tratamiento del ACV como también el establecimiento de políticas sanitarias más adecuadas en nuestro país", destacó Ameriso.
Lo que se pudo sacar de las encuestas, en primer lugar, fue que la gente consultada conoce la afección por "accidente cerebro vascular" y no tanto por ataque. Ameriso dijo que no hay una denominación correcta y que sirve mucho utilizar el nombre que usa la mayoría.
Y lo más preocupante son las enormes diferencias que existen entre los vecinos de CABA y Gran Buenos Aires y los de las provincias. Se puede decir que en el interior se sabe muy poco sobre los ACV.

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