Las desigualdades entre un norte que se desarrolló durante más de un siglo sin cuidar el medio ambiente y un sur que reclama apoyo financiero y tecnológico para hacerlo de manera sostenible, seguían frenando este miércoles las negociaciones del clima de París.
Los representantes de 195 países tienen hasta el 11 de diciembre para realizar la titánica tarea de poner de acuerdo intereses de grandes potencias como Estados Unidos, la Unión Europea y China con los de economías emergentes --grandes y pequeñas-- o diminutos estados insulares amenazados de desaparición.
"Mi mensaje es absolutamente claro: hay que acelerar el proceso porque queda mucho por hacer", dijo a la prensa el canciller francés Laurent Fabius, presidente de la COP21, es decir, la 21ª Conferencia de las Partes.
Hace más de 25 años que la disputa de cómo repartir la responsabilidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de ayudar a los países más vulnerables bloquea las negociaciones climáticas. Según un negociador europeo, tras el espaldarazo inicial de 150 jefes de estado y gobierno el lunes pasado, las reuniones volvieron a un ritmo "muy lento", ya que "cada cual se está aferrando a sus posiciones lo más posible".
Un informe de la organización de lucha contra la pobreza Oxfam reveló este miércoles que el 10% de la población más rica del planeta genera la mitad de las emisiones de combustibles fósiles causantes del calentamiento global, mientras que la mitad más pobre contribuye en un 10%. Esa desigualdad enfrenta a países en desarrollo --grandes y pequeños, desde India a Nicaragua-- que siguen empujando por una "diferenciación" a la hora de reducir las emisiones de CO2 y convertirse a la economía verde.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora