Los delincuentes están al acecho y cada vez con mayor eficiencia en el logro de su doble objetivo: hacerse de valores materiales y gozar de impunidad.
Como si se tratara de una moda cada vez más extendida, los malvivientes que circulan por las calles del centro o de algunos barrios de Rosario de la Frontera apuntan especialmente a mujeres y niños como víctimas "fáciles" de ser robadas. No son pocos los casos que se cuentan a diario y, para ello, los motochorros son quienes se destacan.
Entre los carteristas de esta calaña surge como lugar favorito para concretar su raid delictivo, las paradas de colectivos. No son nuevos los hechos delictivos en la ciudad bajo los cuales caen como víctimas muchos transeúntes distraídos.
Pero no solo los que se mueven por la ciudad son víctimas de la inseguridad. También se multiplican los casos los fines de semana, en especial a las afuera de los locales bailables. Es el caso del boliche La Estación, que se ubica sobre avenida Sarmiento, en pleno microcentro rosarino. "Los fines de semana anteriores, personas desconocidas intentaron sustraer motovehículos estacionados en la vereda del local, donde se encuentran vulnerables y al alcance de cualquier persona", informaron desde la Brigada de Investigaciones base Operativa Rosario de la Frontera.
Esta situación llevó a la fuerzas del orden a realizar un trabajo de inteligencia, obteniendo como resultado la detención de dos personas de sexo masculino.
"Estos individuos, que son conocidos en el ámbito delictivo, y en actitud sospechosas, el pasado fin de semana se acercaron hacia el estacionamiento de las motocicletas, que se ubica frente al boliche La Estación y sustrajeron una de las tantas motos que allí había", dijo la fuente policial.
A pesar de que no hay un dato oficial sobre la cantidad de hechos que involucran el robo de motos, se estima que los fines de semana suceden entre tres a cinco casos, que no siempre terminan con el robo del rodado.
José, uno de los tantos jóvenes que salen los fines de semana a divertirse junto a sus amigos, contó a este matutino que son frecuentes los problemas que tienen con sus motos. "No es la primera vez que me entero de un robo de motos. Ya ocurrió en otras oportunidades. En el caso del boliche La Estación, se pudo aclarar el tema, pero hay otros hechos que no llegan a dilucidarse y el dueño de la moto siempre es el damnificado", opinó.
"Sería oportuno que se instalen las cámaras de seguridad para que sea una herramienta que ayude más al control ciudadano", opinó Carlos, un vecino. "Me vanagloriaba con mis amigos de Buenos Aires por la tranquilidad que se vivía acá y siento que ya no me puedo sentir así. La inseguridad avanza que da miedo", lamentó por su parte Claudia.

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