Después de una larga espera, ayer cerca de las 22.40 el juez federal Raúl Reynoso salió del Juzgado Federal 1 de esta ciudad, tras haber sido indagado por su par Leonardo Bavio y los fiscales actuantes en la causa, Eduardo Villalba y Diego Iglesias, por más de cuatro horas. El magistrado está acusado de ser el supuesto líder de una banda que liberaba a narcotraficantes a cambio de dinero o dádivas.
Reynoso llegó al edificio judicial acompañado por su abogado Federico Magno. El juez oranense, quien no se presentó a indagatoria en el primer llamado, ayer estaba casi obligado a hacerlo, ya que de lo contrario podían considerar su actitud en "rebeldía" y con ello iniciar su suspensión.
Reynoso negó "categóricamente" cualquier culpabilidad. "Nunca integré una banda que cometa delitos, menos en grupos de tres o cuatro personas". Y sobre el cargo de cohecho, también negó que "haya tráfico de dinero".
Como parte de su defensa, al juez Bavio le presentó "tres expedientes de personas que pedían dinero en algunos casos a nombre de un fiscal, de mi secretaria y a mi nombre. Esas personas fueron identificadas y detenidas. Un expediente que transferí a Salta porque nos comprometía a funcionarios de Orán y otra situación de una abogada que también solicitó una cantidad importante de dinero en moneda extranjera que dijo era para un fiscal, una secretaria y un juez".
A los periodistas, que lo esperaban en la escalinata, Reynoso les anticipó que más adelante ampliará su declaración.
El magistrado llegó al Juzgado después del revés que sufrió en la Cámara de Apelaciones, ante la cual había recusado a Bavio por supuesta "enemistad manifiesta. "El trato fue correcto, cada uno en sus funciones", describió al salir del despacho del juez que lo investiga. A dos semanas del allanamiento de su juzgado, pidió que se le haga una "auditoría general, vayan y estudien los 28.000 expedientes que tengo en trámite y no elijan cinco o diez por tener una perspectiva diferente" de los hechos que le tocó juzgar.
El rostro del juez oranense expresaba un notorio cansancio, más allá de que al hablar con los periodistas se mostró sereno. Junto a su abogado defensor, presentaron un hábeas corpus. "Es por la gravedad de la causa que tomó estado nacional, obviamente me tiene preocupado. Estoy con tratamiento médico". Según Reynoso los profesionales que lo atienden le pidieron que deje de trabajar, "pero necesito que esto avance y que se esclarezca".
En el epílogo de la charla, el juez federal explicitó que si lo destituyen será por tener otra "interpretación" de la que él tuvo al momento de fallar por la libertad de narcotraficantes.

Sin cambios

Los primeros en salir del Juzgado fueron los fiscales Villalba e Iglesias. "La versión de los hechos que (Reynoso) presentó no conmovió el cuadro probatorio que presentamos", sostuvo Iglesias, titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad. Y apuntó que "hizo su descargo y presentó pruebas, ahora es el juez Bavio quien tiene que resolver sobre su situación".
"Consideramos que el cuadro probatorio que habíamos presentado es suficiente para seguir con la causa. Con pruebas contundentes se está acusando a un juez federal y abogados de la matrícula", agregó.
Magno, el defensor de Reynoso, ratificó, al abandonar el edificio judicial, que analizarán los doce hechos que le imputan al magistrado oranense y que luego ampliará su declaración.
Con esto, el cuestionado juez extenderá los plazos del proce so en su contra.

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