El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presenta esta mañana desde la Casa Blanca su plan para cerrar la cárcel de Guantánamo, una medida que prometía desde su campaña electoral en 2008.
De esta manera, Obama cumple con el plazo, que concluye hoy, para presentar a los congresistas una propuesta de cierre de la cárcel, ubicada en la base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo, en Cuba, a través del traslado de los 91 presuntos terroristas que permanecen allí presos.
"Ha sido claro que la prisión de Guantánamo no colabora con nuestra seguridad nacional sino que la socava", dijo Obama hoy desde la Casa Blanca.
El presidente estadounidense aseguró en ese sentido que la base de Guantánamo "es contraproducente en nuestra lucha contra el terrorismo porque lo usan para propaganda contra nuestro país, para reclutar terroristas".
"Hoy el Departamento de Defensa está enviando al Congreso nuestro plan para cerrar la instalación de una buena vez", dijo Obama y mencionó los cuatro principales puntos del plan.
El plan de Obama incluye en primer lugar el traslado de los 35 detenidos que han sido autorizados a viajar a sus países de origen o a otras naciones. Los otros tres puntos se refieren a los 56 prisioneros remanentes.
Ellos tres incluyen "acelerar las revisions periódicas de los prisioneros remanentes para determinar si la continuidad de su detención es necesaria", "continuar usando todas las herramientas legales para lidiar con los prisioneros remanentes que siguen bajo detenciones de ley de guerra" y "trabajar con el Congreso para encontrar una locación segura en los Estados Unidos para los detenidos remanentes"
De esa manera, Obama confirmó que el plan incluye el traslado de los prisioneros que no tienen autorización para viajar a cárceles de máxima seguridad dentro de Estados Unidos, un paso al que se oponen muchos miembros del Congreso, especialmente los republicanos, que tienen la mayoría legislativa.
El Congreso ya ha emitido varias prohibiciones al traslado de presos de Guantánamo a suelo estadounidense, además de aplicar restricciones al traslado a otros países, con el argumento de que los detenidos son una amenaza para la seguridad nacional.
El Pentágono comenzó a estudiar el año pasado lugares en los que reubicar a los detenidos dentro de Estados Unidos, incluidas instalaciones federales en Colorado, Carolina del Sur y Kansas, así como otras seis ubicaciones en bases militares.
Trasladar a los prisioneros que quedan a un centro en Estados Unidos requiere 475 millones de dólares en costos de construcción pero ahorraría hasta 180 millones de dólares anuales en gastos operativos, según fuentes del gobierno.
En su último discurso sobre el Estado de la Unión en enero pasado, Obama reiteró su promesa de tratar de cerrar Guantánamo, de la que dijo que es una cárcel "cara e innecesaria", antes de abandonar la Casa Blanca en enero de 2017. El cierre de la prisión de alta seguridad también era una de las exigencias de Cuba en el marco del deshielo entre Washington y La Habana.

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