En el marco de la histórica gira que el presidente de EEUU, Barack Obama realiza por Cuba, y ayer en la conferencia de prensa de ambos mandatarios, el estadounidense dijo: "Lo que hicimos en estos 50 años no sirvió a nuestros intereses ni a los intereses de Cuba". Se refería a la vigencia del embargo económico que EEUU aplicó sobre la isla caribeña.
"Levantar el embargo requiere el voto de una mayoría en el Congreso y existe un interés creciente en el Congreso sobre revocar el embargo", continuó. Pero está ligado también a la cuestión de los derechos humanos y la implementación de los acuerdos logrados hasta ahora, afirmó Obama.
El levantamiento del bloqueo económico fue uno de los pedidos que realizó Castro y lo definió como "el principal obstáculo para el desarrollo de su país", pero el embargo se levantará.
Obama y Castro celebraron ayer "un nuevo día" en la relación de EEUU y Cuba, y se comprometieron a limar las diferencias que por más de 50 años enfrentaron a sus países.
En una histórica rueda de prensa conjunta, que tuvo momentos de tensión cuando un periodista interrogó a Castro sobre la existencia de presos políticos en Cuba, el mandatario cubano declaró: "Debemos aceptar y respetar las diferencias y no hacer de ellas el centro de nuestra relación".
Obama saludó "el nuevo día" de las relaciones y prometió: "El destino de Cuba no será decidido por los EEUU ni ninguna otra nación".
Ambos se reunieron durante más de dos horas en el emblemático Palacio de la Revolución, en un encuentro en el cual abordaron los temas sensibles para sus dos países, entre estos el embargo de Estados Unidos y los derechos humanos en la isla comunista.
Obama, de 54 años, viajó a la isla caribeña junto con su esposa, Michelle, y sus hijas, Sasha y Malia, para una visita de tres días, la primera de un presidente estadounidense en 88 años.
Esta fue la tercera reunión de ambos mandatarios desde que decidieron normalizar la relación entre sus dos países en diciembre de 2014.
En un mensaje, Obama aseguró: "Vine a La Habana a tender mi mano amistosa al pueblo cubano".
"Estoy aquí para enterrar el último vestigio de la Guerra Fría en América y para construir una nueva era de entendimiento que ayude a mejorar la vida de los cubanos", añadió.

Habrá un cambio

"Tenemos todavía diferencias significativas sobre derechos humanos y libertades individuales en Cuba. Creemos que ahora podemos potenciar nuestra capacidad para promover más cambios", dijo Obama al canal ABC en La Habana.
"Va a haber un cambio aquí y creo que Raúl Castro entiende eso", indicó Obama, aunque reconoció que esto no ocurrirá "de la noche a la mañana".
Anteriormente, Obama y Castro se habían reunido en abril de 2015 en el marco de la Cumbre de las Américas, en Panamá, y cinco meses después en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

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