Durante sus doce años a cargo de la secretaría de Obras Públicas, José Francisco López manejó adjudicaciones por más de $230.000 millones. El funcionario supervisó dos áreas: Vialidad Nacional y la secretaría de Vivienda. En ambas hay revisiones por supuestas malversaciones de fondos. Hoy está preso. Por Vialidad Nacional pasaron más de $127.000 millones entre 2003 y 2015. Uno de los principales beneficiarios de ese reparto fue Austral Construcciones. Entre las empresas que conforman el club de la obra pública, se sabía que Vialidad establecía los plazos y preferencias de pago a los proveedores en un orden seleccionado por el secretario López.
Hace poco y después de años de especulaciones y cálculos oficiosos, el Gobierno al fin informó cuánto dinero le entregó a Lázaro Báez. Mientras el empresario, socio de los Kirchner, pagaba (sin usar) cientos de habitaciones y salones en los hoteles de la familia presidencial, la Casa Rosada le otorgó más de $8000 millones en decenas de contratos de obra pública durante la última década.
En ese informe se destaca que el manejo discrecional incluye diferentes sectores de la construcción. Hay de todo. Desde pavimentación de calles hasta construcción de hospitales, cloacas y escuelas. Pero su fuerte son las obras viales: cientos de cuadras, rutas, avenidas, rotondas, empalmes y circunvalaciones. Casi 60 obras a un valor promedio de $146 millones por contrato.
Los montos son variados. Van de $3,1 millones a $637 millones, con decenas de contratos, casi todos firmados por Austral Construcciones, la nave insignia del grupo de Lázaro Báez. Sin embargo fueron muchos los empresarios que se beneficiaron con la obra pública, al igual que provincias y municipios.
En ese contexto hay que destacar que las sumas generadas por la corrupción no se limitaron solo a las empresas constructoras de Lázaro Báez.
Todo indica que abarcaron un amplio espectro y que, de alguna forma, se canalizaron hacia quien o quienes condujeron el sistema.
Lo hicieron mediante bolsos, aviones o camiones que movilizaron "el físico" en billetes extranjeros de alta denominación y lo introdujeron en la ruta del dinero K hacia cuentas en el exterior o a través de la compra de propiedades en procura de dificultar el origen del dinero que hoy investiga la Justicia.
Si en esta circulación de enormes sumas de origen diverso participó Lázaro Báez, lo fue como operador y no como generador. La implicación de empresarios y directivos de empresas privadas de la obra pública y de las concesiones fue muy amplia. También debe alcanzar a muchos directivos de empresas industriales, comerciales o financieras que debieron lidiar con aprobaciones por parte de muy diversas áreas de la administración pública. Por todo lo expuesto, podría explicarse la demora en el tratamiento de la ley del arrepentido, que se sigue dilatando en el Congreso. Esta situación resiste el embate, no solo de parte de las entidades empresarias más cercanas al núcleo de la obra pública, sino también por algunos dirigentes políticos que hablan peyorativamente de honestidad. No se trata de una caza de brujas, pero la Justicia no puede ir a medias ni dejar de actuar donde se encuentren pruebas. De lo contrario, este mal nunca será corregido; además habrá más millonarios, pero nadie preso.

Todo a pedir de Báez

Kank & Costilla es una pieza clave en la estructura financiera que le permitió al empresario Lázaro Báez manejar más de $21.000 millones provenientes de la obra pública nacional. Martín Báez, el mayor de los hijos varones, dirige esa empresa, foco de denuncias: la que realizó Vialidad Nacional y la ampliación que presentó la diputada Margarita Stolbizer señalando a esta constructora, inquilina de Los Sauces SA como una “favorecida” de millonarias obras nunca concluidas y con sobreprecios por encima del 50% del valor real de las obras. Martín Báez ahora debe explicar el rol de Kank & Costilla vinculada a Cristina Kirchner.

Ruta 47, "la más cara del mundo"

La diputada nacional Margarita Stolbizer eligió “la adjudicación irregular” de la ruta provincial 47 en Santa Cruz para graficar el sistema que, asegura, Cristina Kirchner utilizaba con los empresarios para cobrar sobornos.
Dicha vía, que une la localidad de Puerto Deseado con la ruta nacional 3, fue definida por Stolbizer como “la más cara del mundo”.
Los datos recopilados por la legisladora indican que, cuando comenzó el proyecto, construirla costaría 1.200 millones de pesos, y que su valor final fue de $2.345 millones: la extensión total sería de 200 kilómetros.
Ante el juez federal Claudio Bonadio, Stolbizer aseguró: “Esta adjudicación dividida en dos tramos fue otorgada a empresas de Lázaro Báez. El primer tramo se adjudicó en la suma de $618.356.032 y el segundo en la suma de $613.430.468. Estas cifras crecieron sin límite y, a fines del 2015, la obra total de la ruta 47 tenía un valor de $2.345.994.614 por tan solo 200 kilómetros”. Luego, dijo: “Se trata de la obra más cara que se conozca a nivel nacional y hasta del exterior. Las empresas de Báez cobraron a la fecha la suma de $631.774.306 por esta obra en la ruta provincial 47. Y a pesar de estos millones que se le han pagado a Lázaro Báez, continúa siendo una ruta de ripio”, dijo la diputada nacional, que además agregó las cotizaciones estimadas del kilómetro promedio de la obra pública en 2011. En ese momento, se pagaba poco más de un millón de pesos y, durante mayo de 2011, Lázaro Báez cobró más de 6 millones de pesos por kilómetro. En 2014, la estimación de cada kilómetro era de casi 2 millones y Báez ya cobraba 13 millones por kilómetro.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Ruben Barraza
Ruben Barraza · Hace 1 mes

Si Lázaro manejo obras por 8000 millones de pesos y es el 42 en el ranking de las empresa que mas se beneficiaron¿ cuanto le dieron Angelo Calcaterra que es el tercero mas beneficiado!! ahhh me olvidaba, Angelito es el primo y testaferro de macri!!

gio vergara
gio vergara · Hace 1 mes

Mamadera..

Se está leyendo ahora