La Justicia Federal condenó a 11 años de prisión al ciudadano ecuatoriano Víctor Manuel Ibarra Suárez, por intentar ingresar a la Argentina más de 350 kilos de cocaína ocultos en el interior de un minibús en el que trasladaba a pasajeros. Hace dos años, esa carga de estupefaciente tenía una valuación superior a los 41 millones de pesos.
El 27 de junio de 2014, inspectores de la División Aduana, en Profesor Salvador Mazza, detectaron la droga oculta en el minibús a través del scanner. El equipo mostró imágenes sospechosas a partir de lo cual se inspeccionó el vehículo y se encontraron 300 "ladrillos" de cocaína, que estaban ocultos en un doble fondo armado en el piso y la parte posterior del minibús.
El hallazgo del estupefaciente se hizo alrededor de las 9 de la noche, poco después de que su conductor había cruzado el puente internacional que une a Salvador Mazza con la localidad boliviana de Pocitos.
Ibarra Suárez, demostraron durante el juicio los fiscales generales Carlos Martín Amad y Francisco Santiago Snopek, era el dueño del vehículo y en el momento del hallazgo de la droga también lo conducía.
La causa con más droga
Durante las audiencias que se llevaron adelante en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta, los fiscales Amad y Snopek sostuvieron que Ibarra Suárez era el acusado en la causa "con mayor cantidad de sustancia secuestrada" en el punto de control ubicado en la frontera argentino-boliviana.
Durante el mes que duraron las audiencias, mostraron que la documentación del minibus marca JAC, dominio GSL6998, en el que se había ocultado la cocaína, así como la póliza de seguros estaban a nombre del imputado.
"El viaje -en el que iban diez pasajeros- fue al solo y único efecto de introducir estupefacientes al país", remarcaron los fiscales, que habían pedido una condena de 12 y 10 años de prisión para el ecuatoriano.

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