El 28 de septiembre de 1966, como a las 11 de la mañana, El Tribuno anunció en sus pizarras, en Deán Funes 82, que horas antes un grupo comando había copada las Malvinas. A poco, se supo que era la "Operativo Cóndor".
Era el segundo arribo por vía aérea a las Malvinas en dos años. El primero lo había realizado el 8 de septiembre de 1964 el aviador Miguel Fitzgerald. Ahora era un grupo de 18 jóvenes, que el gobierno de Onganía calificó de "nazifacista".

Los hechos

La toma de las Malvinas, ocurrió en el tercer día de la visita que realizaba al país el príncipe Felipe de Edimburgo. La presencia del esposo de la reina Isabel II de Gran Bretaña se debía al Campeonato Mundial de Equitación que se realizaba en Buenos Aires.
La historia de los hechos comenzó en el Aeroparque de Buenos Aires, a la 0.30 del 28 de septiembre de 1966. Fue cuando un DC-4 de Aerolíneas Argentinas inició su viaje a Río Gallegos, Santa Cruz, con 35 pasajeros a bordo. El comandante de la nave era Ernesto Fernando García y el copiloto Sosa Laprida.
Entre los pasajeros estaba el flamante gobernador del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, contralmirante José María Guzmán y el periodista Héctor Ricardo García, dueño del diario Crónica de Buenos Aires.

Inicio del operativo

A las 6 de la mañana, cuando la nave sobrevolaba Puerto Santa Cruz, los autodenominados "cóndores" tomaron su control. Dardo Cabo y Alejandro Giovenco ingresaron a la cabina y exigieron al piloto que rumbeara hacia las Malvinas. Este primero alegó carecer de combustible y, luego, desconocer la ruta. Finalmente cambió rumbo y a las 8.42 de la mañana el avión aterrizaba en una pista de 800 metros del hipódromo de Malvinas.
Estacionada la máquina, tres o cuatro "cóndores" se apearon y lo primero que hicieron fue desplegar en la proa del avión, siete banderas argentinas. Luego bautizaron al lugar como Puerto Rivero, por aquel gaucho entrerriano, Antonio Rivero, que en 1833 resistió la invasión británica al archipiélago. Luego reubicaron las banderas; colocaron cinco en los alambrados, una en el avión y otra en una columna de hierro que hizo de mástil.
Cuando, por curiosidad, los malvinenses se acercaron al avión, los "cóndores" detuvieron en calidad de rehenes al jefe de Policía y al responsable de los marinos británicos, mientras distribuían una proclama en ingles resaltando que no eran agresores sino argentinos que reclamaban a las islas como parte de su país. A poco, el avión fue rodeado por las fuerzas británicas, a las que se les unió un centenar de civiles. Ante ello, los "cóndores" leyeron un comunicado por la radio de la nave, lo que posibilitó que los sucesos se conociesen en todo el país. El documento decía: "Operación Cóndor cumplida. Pasajeros, tripulantes y equipo sin novedad. Posición Puerto Rivero (islas Malvinas), autoridades inglesas nos consideran detenidos. Jefe de Policía e Infantería tomados como rehenes hasta tanto el gobernador inglés anule detención y reconozca que estamos en territorio argentino."

Reacción del Gobierno

La primera reacción del gobierno de Onganía fue tapar los hechos, pero ocurrió que el radioaficionado Anthony Hardy captó el comunicado en el continente y al retransmitirlo fue captado en Trelew, Punta Arenas y Río Gallegos. En minutos todo el país se puso al tanto de los sucesos, que luego fueron ampliamente difundidos por las agencias noticiosas. En el caso de El Tribuno, la información llegó por la agencia UPI.

Una proclama de jóvenes idealistas

Luego del primer comunicado los “cóndores” leyeron esta “proclama” : “A los argentinos: la responsabilidad de nuestra soberanía nacional siempre fue soportada por nuestras Fuerzas Armadas; hoy corresponde a los civiles en su condición de exsoldados de la Nación, demostrar que lo aprendido en su paso por la vida militar ha calado hondo en sus espíritus. Estamos aquí (islas Malvinas) porque hemos preferido los hechos a las palabras. Provenimos de todos los sectores nacionales y pertenecemos a militancias políticas distintas, pero estamos unidos porque creemos que eludir un compromiso es cobardía. Porque estamos luchando y lucharemos para devolver a nuestros hijos la imagen de la Patria que nos legaron los hombres de Mayo. Nosotros, con orgullo, nos hacemos cargo de esta herencia, con humildad pero sin vacilaciones. Por esta Patria que tiene la historia escrita en gloriosas páginas de sangre.
Nosotros, como pueblo argentino, es decir en nombre de todos cuantos habitan nuestro suelo, y en especial la juventud argentina a la que pertenecemos, ponemos nuestros pies en las islas Malvinas argentinas, para reafirmar con nuestra presencia la soberanía nacional y quedar como celosos custodios de la azul y blanca, que ha de flamear altiva mientras haya hijos que respondan por ella.
Quiera Dios ayudarnos en nuestra empresa. A él encomendamos nuestras almas y en su fe forjamos nuestro coraje. Concretamos nuestro futuro y moriremos con el pasado.
Dado en Puerto Rivero, islas Malvinas argentinas, a los 28 días del mes de septiembre de 1966.”



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tractor deutz
tractor deutz · Hace 2 meses

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