Un porcentaje importante de los trabajadores municipales de Rosario de la Frontera fueron ayer a la huelga porque las autoridades comunales no les habían otorgado el aumento de sueldos que pedían, cifra que podía situarse en unos $500 pesos para los próximos tres meses.
Gustavo Elvira, Secretario adjunto de UPCN, expresó: "Estamos acompañando a los trabajadores municipales ya que lo que piden no es ni más ni menos que lo que ha otorgado la provincia a su gente. El intendente Solís está en una posición caprichosa y no quiere otorgarlo. Pedimos un aumento de $500 para noviembre, diciembre y enero para que sean blanqueados en el futuro. El 60% de los trabajadores municipales está cobrando menos del mínimo vital y móvil, por debajo del límite de pobreza".
Asimismo, Elvira destacó grandes diferencias de la gestión actual con la anterior. "Este municipio debe haber sido uno de los mejores administrados en la gestión de Rómula Gómez y sabemos que se dejó un fondo de 27 millones de pesos. Quiero creer que no se está utilizando como mano de obra barata a la gente que gana $1.500. Desgraciadamente, no podemos hacer nada ya que ni un contrato tienen, son planes. ¿Quién vive hoy con ese monto? No es que vienen a aprender: esa gente se rompe el lomo por dos mangos", dijo.
Por su parte, Daniel Marti, secretario General de ATE local, expresó: "Si bien hay personal que se siente presionado para no acompañarnos, quiero destacar el buen número que participó de la marcha".
"Uno está comprometido a luchar con ellos. La idea es que nuestros compañeros tengan un salario digno para su familia y puedan llegar a fin de mes con el plato de comida en la mesa. Los planes y las acciones sociales del municipio me dan vergenza", subrayó.
Cerca de las 11, los dirigentes fueron recibidos por el intendente, con quien acordaron 3 pagos no remunerativos; dos de $300 en noviembre y diciembre y uno de 500 en enero.

“Arreglamos por menos de lo ofertado”

Después de la reunión, el intendente Solís destacó: “En las 3 instancias de conciliación fuimos con mejoras y no pudimos llegar a un acuerdo. Hoy terminaron aceptando un arreglo incluso menor del que habíamos ofertado”.
“No estamos en contra de los reclamos, ya que es un derecho constitucional. Este grupo es minúsculo. Esto nos da la tranquilidad que el empleado municipal ha ido entendiendo que en ningún momento hemos cortado el diálogo”, indicó.


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