Una beba de solo un año y tres meses falleció en San Luis, en el extremo sur de la capital, al caerse a una acequia y ser arrastrada por el agua. Su cuerpo apareció en el fondo de una casa, cuyo propietario avisó a la Policía.
Con este deceso ya son cinco los niños de entre 1 y 2 años que fallecieron ahogados en piletas y canales en la ciudad de Salta y localidades vecinas, de acuerdo con el registro que lleva el Hospital Materno Infantil, confirmó ayer su gerente, el doctor Carlos Moreno.
En San Luis, el martes a la tarde un hombre pidió ayuda a la dependencia policial, cerca de las 20.30, ya que en el fondo de su casa había una niña aparentemente sin vida, recostada sobre la orilla de un canal.
Al llegar al lugar los efectivos comprobaron que la pequeña estaba en el suelo, y a pesar de las tareas de reanimación y la asistencia médica que se le hizo no pudo volver en sí.
Poco después se presentó en la sede policial un joven matrimonio, padres de la pequeña, quienes la habían estado buscando momentos antes. Según la declaración que dieron a la Policía, ellos tuvieron un breve descuido y la chiquita se perdió. Habían estado cerca de la acequia y evidentemente la niña cayó al agua y fue arrastrada por la correntada.
Según el certificado médico, la pequeña falleció por paro cardiorrespiratorio por asfixia por sumersión.
Pudo ser fatal
En Tartagal, una familia del barrio Santa Rita vivió el gran susto de fin de año. El más chiquito de la casa, de un año y seis meses, había quedado el martes a la tarde bajo el cuidado de la niñera. Cerca de las 19 la mujer fue a preparar la merienda y en ese ínterin el pequeño se arrimó a la pileta pelopincho y se tiró al agua.
Al perderlo de vista la niñera fue directamente a la pileta, donde lo encontró ahogándose. Luego de sacarlo pidió de inmediato ayuda a la Policía.
El pequeño fue trasladado inconsciente al hospital Juan D. Perón de Tartagal y por la delicada situación en la que se encontraba los médicos decidieron enviarlo al Hospital Materno Infantil de la capital. Ayer informaron que el bebé está estable, responde bien la tratamiento y tiene un edema en la cabeza por la acumulación de agua.
Una cifra récord
"Estoy en el hospital Materno Infantil desde el año 2012 y nunca habíamos visto tanta cantidad de niños ahogados", dijo ayer a El Tribuno el gerente de ese centro médico, Carlos Moreno.
Este año en el Materno Infantil se registraron 11 accidentes de niños que cayeron a una fuente de agua. De esos 11 niños, cinco fallecieron (el hospital registraba ayer cuatro, pero a ellos se suma la pequeña que falleció el martes en San Luis). Se trató de niños de entre 1 y 2 años, con la excepción de un solo caso en el que la víctima fue una nena de solo diez meses.
La fuente de agua más peligrosa es la pileta, ya sea las que se construyen con material en los patios o las de lona similares a las Pelopincho.
"La pileta suele ser uno de los lugares más peligrosos para los más chiquitos, porque ellos se sienten atraídos; incluso muchos se terminan tirando al agua por ir a buscar un juguete que está flotando", advirtió el doctor Moreno.
Carlos Moreno GERENTE DEL MATERNO INFANTIL El 90% de los niños que se ahoga en el agua tiene que ver con una supervisión insuficiente de los adultos.

Enseñar a nadar en la escuela
"Sería importante que la educación pública pueda implementar la enseñanza de natación para los chicos. Que los chicos tengan clases de natación sería una medida extra-aula importantísima para evitar accidentes que pueden ser mortales", opinó el gerente del Hospital Materno Infantil, Carlos Moreno. Con la enseñanza de natación aumentaría también el respeto por las fuentes de agua y con el tiempo habría generaciones de jóvenes más atentos.

El 90% de casos son descuidos
Advierten que una distracción de segundos y el agua es mortal para los más chiquititos. "La mayoría de los casos son descuidos fatales; le diría que el 90 por ciento de los niños que mueren ahogados en el agua se originan en una supervisión insuficiente o inadecuada por parte de los adultos". La afirmación del gerente del hospital Materno Infantil, Carlos Moreno, está fundada en estudios que se hicieron sobre este tipo de accidentes fatales que ocurren a veces en el ámbito hogareño y otras en una salida de recreación.
"Lo digo con autoridad porque tengo dos hijos menores y hace unos años yo estaba parado junto a uno de ellos en la pileta, me di vuelta un segundo y cuando volví a mirarlo ya estaba boca abajo en el agua. Cuando estamos en la pileta, yo sé que ellos son los que deben disfrutar y uno los tiene que cuidar", dijo el profesional.
De los casos que atendieron en el hospital, la mayoría de los accidentes "se podría haber evitado con una vigilancia permanente por parte de algún adulto", insistió.
Medidas de prevención
Varias son las medidas para prevenir la caída de los niños a una fuente de agua. La primera y principal es que nunca un pequeño debe quedar solo al borde de una pileta, acequia, río o dique; siempre debe estar acompañado de un adulto que lo esté mirando permanentemente.
Moreno señaló que otra forma eficaz de prevenir el ingreso de niños a las piletas es cercarlas. "Se sabe que colocar un cerco firme y con una altura adecuada disminuye entre el 50 y el 70 por ciento del riesgo", afirmó.
Además, sostuvo que la forma más eficaz de evitar estos accidentes es enseñarles a flotar y a nadar. "El niño que sabe flotar ya está ayudando al padre que va a rescatarlo", aseguró.

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Sección Editorial

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