En noviembre de 2014, Azucena y Mario Orellana hicieron pública una denuncia en contra de laderos del diputado Pedro Sández por usurpación de tierras en el puesto La Laguna, cerca de Talavera, donde vivieron varias generaciones de esa familia.
"Pedro Sández mandó a su gente a usurpar y cercar las tierras que nos corresponden en Anta", afirmaron los puesteros a El Tribuno.
En las presuntas maniobras de usurpación aparecen actores o testigos vinculados al legislador provincial, quienes también figuran en otros contenciosos similares iniciados en juzgados anteños.
Los Orellana, Azucena (51) y su tío Mario (73), iniciaron los trámites legales para la posesión veinteañal de unas 2.000 hectáreas correspondientes a fracciones de las matrículas 801 y 484 de Anta.
A comienzo de 2014, sin embargo, se dieron con alambrados y pozos que hizo una familia, de apellido Abregú, en un sector del puesto La Laguna.
"Ellos vivían en el puesto Las Perlas, a unos 15 kilómetros, pero Sández los corrió y los mandó a asentarse en La Laguna", sostuvo Azucena, quien radicó una denuncia por usurpación, ante la Fiscalía de esa jurisdicción, sin que se detuvieran las ocupaciones.
La misma historia
Los Orellana sufrieron otro avance similar sobre las tierras que defienden como suyas. Leoncio Salto, puestero de una propiedad colindante, inició en 2013 un interdicto posesorio contra Mario y Azucena.
Presentó como testigos, ante el Juzgado de Joaquín V. González, a Fidel Rojas y Víctor Hugo Gil, quienes también prestaron testimonios en el juicio que promovió Héctor Saravia, con el patrocinio de Natalia Godoy, para quedarse con 4.939 hectáreas de seis matrículas que figuran a nombre de Agropecuaria Andorrana, Elías Lavaque y Juan, Gustavo y Diego Marchisio.
En La Laguna, Salto no llegó a buen puerto, ya que el planteo expropiatorio terminó rechazado por las serias contradicciones que saltaron a relucir en los testimonios.

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