"Capaz que es un poco exagerado, pero para mí es una planta milagrosa, me cuesta creer todo lo que estamos alcanzando con Valentina -habla sosegada-. Puede ser difícil de entender pero para nosotros que vimos a nuestra hija pasar por al menos seis convulsiones por día a menos de dos, es una salvación", dice Lorena Torres, y se explaya porque para su familia es una cuestión vital: la salud de la niña de 6 años está en juego. "Para los que no tienen los hijos así de enfermos es fácil juzgar", arremete.
Confiesa que se siente preocupada porque tiene otros hijos y la sola posibilidad de padecer un allanamiento o ser implicada en una investigación penal la inquieta. No a nivel personal, deja entrever que lo que realmente la aflige es que sus pequeños padezcan la criminalización contra sus padres.
En definitiva, no cometieron más pecado que velar por la buena vida de una de sus hijas.
Lorena tiene la deferencia de repetir algunas veces lo que dice, la comunicación se entrecorta, se interponen las incomodidades de la telefonía móvil. Asegura que encantada se habría prestado a una charla personal y más extensa pero que otro de sus chicos está enfermo, que tiene un día tortuoso con turnos en el médico incluidos.
Quien estas líneas suscribe le pide disculpas por los apuros editoriales. Con humildad, también ella se disculpa y, acostumbrada a la invisibilización, agradece la preocupación por su caso, por su causa.
El miércoles último un proyecto para declarar legal el uso medicinal del cannabis obtuvo media sanción en la Cámara Baja de la Nación. Se prevé que el Senado lo trate antes de que termine el año legislativo, Cambiemos no ha mostrado reticencia plena a la iniciativa aunque viene logrando introducirle ciertos parches, como restricciones al autocultivo o acuerdos para importar el aceite y fomentar el negocio con los laboratorios trasnacionales.
La madre de Valentina comparte la visión medicinal y terapéutica del cannabis porque la práctica misma le demostró resultados promisorios. La niña padece microcefalia y, además de haber reducido la cantidad de convulsiones, recuperó la capacidad de sostener la mirada fija, de sonreír y de reaccionar ante ciertos estímulos. Lorena lo cuenta tan entusiasmada como decidida, ahora sabe que lo legal no siempre determina qué es bueno y qué es malo. Está decidida a luchar por el autocultivo, entiende que tanto la producción local de derivados como la creación de circuitos de colaboración entre familias cultivadoras es un derecho para ellos en tanto usuarios.
En Estados Unidos, Canadá y el 70% de los países europeos está legalizado el uso medicinal sin un listado de patologías, es decir, se aprueba sin más requisito que la indicación de un profesional. En algunos de los estados de EEUU y ciertos países europeos está aprobado el uso recreativo: ni siquiera se requiere receta médica.
"Cuando se hizo el congreso, este año, sentimos mucho empuje por saber que no estamos solos y que es una necesidad válida que compartimos personas muy diversas", dice Lorena refiriéndose al primer Seminario de Cannabis Medicinal del Norte, realizado a finales de septiembre en el Círculo Médico de Salta.

Importar

La utilización de derivados del cannabis para tratar a Valentina no fue un impulso ni una fijación con lo prohibido. Rememora que probaron muchas medicinas naturales y químicas, que experimentaron con diversos métodos prescritos por estudiosos. El hallazgo del cannabis requirió, admite, establecer contactos con gente conocedora de la botánica de la planta y los procesos de tratamiento para convertirla en esencia de otros productos. "No es algo así nomás, hay que conocer", certifica la madre salteña.
El aceite que se importa a la Argentina, el único que ingresará de manera legal si prospera el proyecto que esta semana obtuvo media sanción parlamentaria, es el Charlotte"s Web. Lorena es clara al respecto: ese aceite se aplica a una determinada neuropatía no a todas las enfermedades a las que los efectos de la marihuana atienden. Los alcances balsámicos de la planta son también terapéuticos y de alivio para casos de extrema dolencia.
Además de la comprobada eficacia para pacientes diagnosticados con epilepsia, investigadores del Conicet han agregado que tiene consecuencias medicinalmente válidas en casos de cáncer, de dolores crónicos no oncológicos, de pacientes con Sida, esclerosis múltiple, Parkinson, Alzheimer y demencia, lesión medular, inflaciones del intestino, glaucoma y estrés postraumático.
Silvia Kochen, investigadora y médica, declaró en una revista especializada de circulación nacional que "en los últimos años se ha demostrado que el tratamiento basado en la planta de cannabis, en especial el cannabidiol, uno de los componentes con mayor presencia en la planta, es efectivo, bien tolerado y seguro en chicos y adultos".
En las últimas semanas, desde que se puso en agenda el tema del cannabis medicinal, se hizo fuerte hincapié en el aceite de marihuana. No solo no es el único derivado con el que puede hacerse usufructo de las propiedades de la planta, sino que además hay diversos tipos de aceite, y el Charlotte Web"s es solo uno de ellos. Cabe decir, en ese sentido, que según los derivados y efectos que se pretendan pueden utilizarse distintas partes del cannabis (hoja, tallo, flores).

Proyecto vernáculo

Además de restringir el uso medicinal a ciertas patologías y proponer que el aceite sea provisto exclusivamente por el Estado nacional, que a su vez lo adquirirá en laboratorios internacionales, el proyecto aprobado esta semana en Diputados no contempla el permiso para el autocultivo de los usuarios. Es decir, están sujetos a registrase en un listado del Estado y recibir exclusivamente el Charlotte Web"s que será el único derivado que se importaría. Por otra parte, se aprobó el cultivo con fines científicos, para institutos como Conicet o el INTA.

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Sección Editorial

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Ruben Barraza
Ruben Barraza · Hace 10 días

"...Nadie mezquina salmuera ,cuando es en otro lomo el tajo...."

Rodolfo  Elias
Rodolfo Elias · Hace 11 días

Mariel , con tu criterio entonces todos los medicamentos pueden ser fabricados en casa, debe haber controles estrictos para que los medicamentos que son extraídos del canabis sean utilizados con responsabilidad

Mariel  Vitori
Mariel Vitori · Hace 11 días

Lamentable la ignorancia de algunos comentarios. Si solo se importa el aceite Charlotte, primero, dejamos la salud en manos de una sola empresa extranjera, cuando perfectamente se puede producir en el país. Los padres tienen que esperar que les suministren el medicamento (con los tiempos burocráticos que todos conocemos) y los que no tengan cobertura deben gastar fortunas en obtenerlo. Además de eso, el Charlotte web no es la solución para todas las patologías, ya que se realiza con una determinada cepa de la planta. Hay pacientes que necesitan aceite de otras cepas,pacientes que necesitan unguentos o cremas y pacientes que directamente realizan vaporización con las flores de la planta. Por eso es necesario el autocultivo. Y no están pidiendo un favor, es un derecho. COntemplado por todos los tratados internacionales y la misma Constitución.

Franco Tirador
Franco Tirador · Hace 11 días

El estado importara la substancia y ña distribuira gratuitamente para los 2 casos que se registran pero los faloperos quieren cultivarla en la casa.. Jaja porqué no prueban cultivando verduras así laburan un poco

Luciano Luciano
Luciano Luciano · Hace 11 días

jjajjaja quieren cultivar...jajaja...claro ...ese era el objetivo final ..tener merca en casa de cultivo propio


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