Las batallas son infinitas y se libran día a día en todas las ciudades del país. Salta no es la excepción.
Siete denuncias ingresan por día y se abren cuatro causas. Cada tres días, dos personas son condenadas en los tribunales salteños.
El escenario son las calles del barrio, las esquinas, los alrededores de las escuelas.
¿Viste alguna vez a un chico v...
Los que venden y consumen son jóvenes que, en muchos casos, ni siquiera dejaron la niñez atrás.
Todo comienza con una "muestra gratis", ofrecida por un amigo o el conocido de un compañerito que ya probó. Los "transas" no cobran las primeras dosis, porque son las del "enganche", el primer peldaño en el descenso a los infiernos que destapa la adicción a la pasta base.
Datos que se expondrán en este informe muestran los estragos de la guerra que se libra ante una sociedad que, en buena parte, aún mira con indiferencia.
Cada día, el Ministerio de Seguridad de la Provincia recibe siete denuncias por narcomenudeo. Por jornada, juzgados penales abren cuatro causas. Cada tres días, dos jóvenes son condenados por delitos de tenencia. El paco, la basura de la cocaína, ya tiene infancias robadas a dos generaciones.
Fuera de los registros quedan los chicos que, antes de los 16, la edad punible, caen en la adicción, dejan los estudios y empiezan a morir en vida. Los expedientes de los juzgados de menores guardan pavorosos testimonios de la epidemia silenciosa.

Cada vez más chicos

En un estudio de la Sedronar, que abarcó a secundarios de todo el país en 2014, Salta apareció con un consumo de pasta base que duplicaba a la media nacional. El promedio de los estudiantes que probaron paco dio un 1,7%, mientras que la provincia ascendió a 3,6%. Valores parecidos se registraron en provincias vecinas del NOA. Aquella muestra fue solo un reflejo parcial, ya que gran parte de los chicos atrapados por el paco deja de asistir al colegio.
Los registros de la Secretaría de Adicciones de la Provincia sitúan las edades de inicio en el consumo de drogas en 14 años entre varones y 16 entre mujeres. Estos datos surgen de las consultas que llegan a ese organismo. Casi todos los que demandan tratamiento son adictos a la pasta base, abandonaron sus estudios y combinan, en siete de cada diez casos, drogas y alcohol.
Por fuera de las consultas se sabe de inicios mucho más tempranos. Fuentes de las unidades antidroga que operan en la capital y en el interior de la provincia precisaron a este diario que hay niños de 10 años y niñas de 11 inmersos en el infierno del paco.

Desde los 10

"Tengo casos de 11 y 12 años", señaló Carlos Gamboa, sacerdote católico que coordina las asistencias en parroquias salteñas, tras advertir que el alcohol "es la puerta de ingreso al paco".
Entrevistado por El Tribuno, también el titular de la Sedronar, Roberto Moro, deslizó que la edad de inicio en la pasta base ya roza los 10 años.
Esta realidad, que aún no se refleja en las estadísticas, tiene hoy alcances dramáticos en la franja oeste de la capital salteña, donde bandas de narcomenudeo convirtieron a niños y adolescentes adictos en los nuevos dealers, de los que se aprovechan para distribuir paco y marihuana en las plazas y en las escuelas de la zona.

Reclamo indígena

En Tartagal funciona el centro de rehabilitación Puente Norte, pero jóvenes originarios con problemas de adicción no reciben asistencia. “Necesitamos un centro de rehabilitación para chicos indígenas, pero con una salida laboral, porque se juntan a tomar alcohol, a drogarse, porque no tienen nada que hacer”, manifestó el cacique Indalecio Calermo.
“A veces pienso que, como padres, no somos capaces de luchar porque somos cobardes”, expresó el referente wichi.

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Huracán del Norte
Huracán del Norte · Hace 2 meses

Se acuerdan del delivery de droga que funcionaba en la municipalidad durante la intendencia de Isa.

Huracán del Norte
Huracán del Norte · Hace 2 meses

Periodismo de excelencia. Felicitaciones. Espero que el gobierno salteño se mueva ante esta realidad.

Gilgamesh Enkidu
Gilgamesh Enkidu · Hace 2 meses

hace falta que el Estado actue por medio de sus asistentes sociales y rescate a los niños de los hogares en los que les enseñan a delinquir. de esa manera usar el subsidio que se les brinda a los padres pasandoles a los nuevos tutores.

Erik Larsen
Erik Larsen · Hace 2 meses

Esto es lo que pasa cuando el ESTADO jode a más no poder a las empresas que DAN TRABAJO, metiéndoles impuestos impagables y regulaciones incuplibles con el único fin de criminalizar lo que jamás debería ser criminalizado: las acciones privadas de los hombres que no provocan daño a terceros, como es el caso del comercio de hojas de coca, el comercio internacional que califican despectivamente como contrabando, y también el comercio de estupefacientes que de ninguna manera debería estar prohibido entre personas adultas. El gobierno gasta camionadas de guita que previamente nos afana en controlar que nadie coquee o se compre un par de zapatillas bolivianas. Para financiar esa guerra inútil mata a millones de empresas, microempresas y cuentapropistas, que quedan sin trabajo o sin rentabilidad, lo que deja a su vez a millones de personas sin trabajo y sin oportunidades. Ésa es la gente que la mafia narco termina cooptando. Y el gobierno sabie bien esto, pero no va a cambiar nada, sencillamente porque la mafia estatal es socia de la mafia narco. Saben que si dejan hacer, el negocio de los narcogendarmes y los narcopolíticos se acaba de la noche a la mañana.

Jhony Tolengo
Jhony Tolengo · Hace 2 meses

El cura Carlos Gamboa es el 1ro a investigar. Tiene un prontuario en Metán, le gustan las minas más que el aire, sin escrúpulos. Se hace el villero para trepar. Ojo!!


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