Una vez más la escuela 4.673 Jorge Edgar Leal de la ciudad de Rosario de la Frontera es un ejemplo a imitar. En esta oportunidad se buscó unir el esfuerzo de los padres y docentes para llevar adelante el pintado de las diez aulas con las que cuenta la institución escolar.
Se trata de una iniciativa de las autoridades directivas de la institución, encabezada por la docente Lía Albarracín.
La propuesta de la directora fue muy bien recibida por los docente de la escuela y, lo más importante, por los mismos padres de los alumnos que concurren al establecimiento, que se ubica en la zona sur de la ciudad, más precisamente en villa Josefina.
"Contábamos con un fondo especial que reunimos con aportes de la Provincia y de la cooperadora escolar. No obstante, ese dinero no era suficiente para contratar los servicios de personal idóneo para pintar todas las aulas. Los fondos solamente nos alcanzaron para la compra del material", contó a El Tribuno la directora de la escuela Jorge Edgar Leal, Lía Albarracín.
Es así que la directora les propuso a los docentes y padres colaborar con el arreglo de la escuela y se les entregó los materiales a cada docente y junto a los padres se pusieron manos a la obra.
"Quiero resaltar la colaboración y la solidaridad de los padres y docentes. Los resultados están a la vista: ya llevamos más de cinco aulas pintadas", afirmó la docente.

Manos a la obra
En la mañana del sábado se reunieron en la escuela las docentes Mabel Doria y Betty Malica para pintar sus aulas con los padres. Concurrieron al establecimiento muy temprano como si comenzara una jornada escolar normal. Las maestras llegaron con sus termos para acercar mates cebados a los padres mientras desarrollaban sus tareas.
"Es una manera de confraternizar las relaciones a través de una actividad laboral muy importante, puesto que a las aulas concurren sus hijos y nietos", dijo Mabel.
Por su parte, Betty expresó que la dirección de la escuela les pidió colaboración y así se sumaron todos los docentes. "En el caso de mi grado, reunimos dinero con los alumnos y de mi propio bolsillo para pagar el pintado del aula, puesto que los padres no pudieron acercarse por cuestiones laborales", dijo Betty.
Asimismo agregó: "La última vez que la pintamos fue hace dos años. Elegí el color blanco de manera consensuada con los niños".
Juan Rojas, hermano de un alumno, se acercó a la institución a brindar su tiempo. "Me parece una iniciativa muy buena, además en la medida de nuestras posibilidades nos sumamos con mucha alegría".
Sinecio Teseyra, abuelo de Gastón Rojas, alumno de la escuela, también decidió ayudar. "Muchos padres no pudieron venir porque el sábado es jornada laboral. En mi caso soy pintor. Todos debemos colaborar con la escuela de una manera u otra".
La escuela fue fundada en el año 1990. Actualmente cuenta con 10 aulas y la matrícula de alumnos es superior a los 500 estudiantes.

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