Santiago del Estero es una de las provincias que en el NOA siempre tiene propuestas para hacer turismo. Es que se trata de un territorio único, con paisajes que solo se encuentran en esa región.
Sobre todo, el paisaje humano de Santiago es lo más cálido con lo que nos podemos encontrar. La tranquilidad y el afecto con el que el santiagueño trata a los visitantes es una de las riquezas turísticas con la que sin dudas cuenta la provincia.
A orillas del río Dulce se erigió la ciudad de Santiago del Estero, fundada por don Francisco de Aguirre en el año 1553, después que la corona española abortara tres intentos anteriores en las ciudades de Barco I, II y III.
En general, toda la provincia se encuentra dentro de la franja climática subtropical, con una marcada estación seca invernal, con temperaturas agradables desde abril hasta octubre y registros térmicos que superan los 40º durante el verano.
Conocer Santiago es una experiencia. Luce orgullosa sus iglesias y edificios coloniales, que se remontan a los siglos XVI y XVII. Las principales órdenes religiosas construyeron sus conventos en esta ciudad que desde los comienzos se perfiló como el centro religioso del territorio que hoy es nuestro país.
Por ejemplo, su Catedral, que se alza frente a la plaza principal en calle 24 de Septiembre, es la primera que se levantó en Argentina. Data de la segunda mitad del siglo XVI, pero el actual templo, construido en 1876, es la quinta reedificación. Cautiva las miradas su estilo neoclásico, con columnas y capiteles corintios. En su interior conserva importantes reliquias religiosas, razón por la cual ha sido declarada Monumento Histórico Nacional.
En la intersección de Urquiza y 25 de Mayo, el barrio de Las Catalinas, se levanta el actual templo del Convento Santo Domingo, testigo de los más importantes acontecimientos políticos y religiosos de la ciudad. En su interior, la Capilla Santiagueña congrega a la veneración de reliquias histórico- religiosas como el Amo Jesús, la Inmaculada Concepción y, sobre todo, la Sábana Santa, una réplica del Santo Sudario de Turín. Por esta razón los festejos de la Semana Santa santiagueña tienen aquí su epicentro. Allí podemos ver los primeros pasos de la Iglesia.
El Museo Arqueológico Regional de Santiago está considerado como el más valioso en su especialidad de toda la Argentina.
En sus salas pueden distinguirse piezas arqueológicas que nos muestran las distintas formas de vida, expresiones artísticas y manifestaciones religiosas de los pueblos originarios santiagueños. Entre ellas se destacan las cerámicas, las tallas y platería, tanto de pueblos originarios como de criollos. Pero también nos podemos encontrar con esqueletos de saurios y otros animales ya extinguidos que son una sorpresa.
Otro para ver es el Museo de Bellas Artes “Ramón Gómez Cornet”, que exhibe obras de importantes artistas locales y nacionales, entre las que sobresalen las de Quinquela Martín, Berni, Argañaraz y Castagnino.
Pero no hay nada como visitar Santiago y caminar por la costanera del río Dulce. Aparte de la fascinante vista panorámica que se tiene desde allí, la costanera tiene tres puentes que unen Santiago con la ciudad de La Banda. Y no solo de paisajes vive la costanera: importantes instalaciones, áreas acondicionadas para el acampe, clubes y el polideportivo municipal anexan actividades y servicios a los placeres brindados por las aguas tranquilas y las playas de finas arenas del río Dulce. Todo se conjuga para hacer de este lugar un atractivo imperdible de la ciudad y alrededores.
El Club Hípico, el Club de Caza y Pesca y el Golf Club se diseminan a lo largo de la ribera sumando al atractivo numerosas opciones recreativas. Así que no perdamos más tiempo y viajemos a Santiago del Estero. No nos olvidaremos de esta experiencia para compartir.


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