La tensión en las calles de Venezuela crece por la presión de los opositores en impulsar un referendo revocatorio del presidente Nicolás Maduro.
Los gobiernos de Argentina, Chile y Uruguay expresaron su preocupación por la "grave polarización" que sacude a los venezolanos y exhortaron a todos sectores políticos y sociales a encarar una etapa de "diálogo" para evitar mayor convulsión.
A través de una declaración conjunta, los cancilleres de los tres países formularon un "urgente llamado a un efectivo diálogo político y a un genuino entendimiento cívico entre todos los actores políticos y sociales de esa nación hermana".
Tras aclarar que no pretenden interferir en los asuntos internos del país caribeño, la canciller Susana Malcorra, su par chileno Heraldo Muñoz y el uruguayo Rodolfo Nin aseguraron en forma coincidente, que el pueblo venezolano tiene que ser escuchado. En el documento, los jefes diplomáticos exhortaron al gobierno de Nicolás Maduro, a la Asamblea Nacional, y a todas las fuerzas políticas y sociales venezolanas, seguir esta recomendación y ofrecieron "acompañar mediante un grupo de amigos dicha imperiosa tarea de reencuentro nacional". En la misma línea se expresó el Ministerio de Relaciones exteriores francés. "En nombre de los vínculos de amistad entre nuestros dos países, instamos al Gobierno y al Parlamento de Venezuela a encontrar juntos una salida a la crisis que afecta a la población venezolana, dentro del respeto de sus respectivas prerrogativas constitucionales", indicó un portavoz ministerial del gobierno galo. Según un comunicado oficial, Francia llama "a cada una de las partes a abstenerse de todo recurso a la violencia y de toda afrenta a los derechos de las personas, así como a respetar el Estado de derecho".
Ayer, la Asamblea Nacional venezolana (AN), controlada por la oposición, solicitó formalmente a la Organización de Estados Americanos (OEA) invocar la Carta Democrática Interamericana "antes de que sea demasiado tarde", mientras crecía la presión internacional a través de Unasur y el Gobierno uruguayo para que el presidente Maduro dialogue con los líderes opositores y deje de bloquear la celebración de un referendo revocatorio de su mandato. La oposición reclama al Consejo Nacional Electoral (CNE), al que acusan de servir al Gobierno, acelerar la revisión de un mínimo de 200.000 firmas -exigidas por ley- del 1,8 millón que entregaron el 2 de mayo como requisito para activar el referendo revocatorio.

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