Durante el primer día de su gira africana, que empezó en Kenia, el papa Francisco aseguró que la "desesperanza nacida de la pobreza y la frustración" alimentan el "terrorismo", que tiene en vilo al mundo luego de los atentados en París.
"La experiencia demuestra que la violencia, los conflictos y el terrorismo que se alimentan del miedo, la desconfianza y la desesperación nacen de la pobreza y la frustración", afirmó el Pontífice durante una recepción del presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, en su residencia. El Pontífice pronunció un discurso en el que se refirió a varios temas. Otro de ellos fue el del cambio climático. En efecto, Francisco pidió ayer a los dirigentes africanos que promuevan "modelos responsables de desarrollo económico" para afrontar "la grave crisis medioambiental que amenaza al mundo", poco después de su llegada a Kenia. "Hay un vínculo evidente entre la protección de la naturaleza y la construcción de un orden social justo y equitativo", dijo el pontífice tras un encuentro con el presidente keniano Uhuru Kenyatta. El presidente de Kenia abogó por el "diálogo interreligioso" como la única vía para "lograr un mayor entendimiento y respeto" y, en última instancia, la paz entre naciones. En un discurso pronunciado junto al Papa en Nairobi, Kenyatta aseguró que "los líderes religiosos del país están dispuestos a afrontar el reto y mantienen un diálogo constante con el Gobierno y sus socios internacionales" para rebajar la tensión. Kenia, un país mayoritariamente cristiano, ha sufrido en los últimos años el terror del grupo islamista radical Al Shabab, que ha llevado a cabo decenas de atentados en Kenia, entre los que destacan el del centro comercial Westgate o el de la Universidad de Garissa, con numerosas víctimas. Por último, militantes gays católicos de Uganda solicitaron una audiencia privada al Papa en su visita a Africa, indicó la principal organización ugandesa de defensa de los homosexuales.
Extremas medidas de seguridad en África
Cerca de 25.000 agentes de Policía -la mayoría de ellos pertenecientes a unidades paramilitares- y 3.000 cascos azules velarán por la seguridad durante la visita del Papa en África, que comenzó ayer en Nairobi. En la capital keniana, el Gobierno ha establecido un dispositivo de 10.000 policías apoyados por otros 10.000 voluntarios del Servicio Nacional de Juventud, y ha previsto el cierre del tráfico en las principales avenidas. Kenia vive desde hace años bajo la permanente amenaza del grupo yihadista somalí Al Shabab, que mató a centenares de personas en decenas de atentados como respuesta a la presencia de tropas kenianas en Somalia. Algunos de ellos fueron especialmente graves, como el asalto de cuatro días a un centro comercial de Nairobi en septiembre de 2013, en el que murieron 67 personas, o el ataque del pasado mes de abril a la Universidad de Garissa, donde hubo 147 víctimas mortales.

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Sección Editorial

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guillermo jensen
guillermo jensen · Hace 12 meses

Enojo sabe lo que dice. Por todos lados esosmterrroistas gritan Allah Akbar y este dice que es por el hambre. Que estudie el tema un poco mas o que cambie de discurso


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