Se acercan los días en que podemos evitar la carne en nuestra dieta. Como sabemos, nuestros sistemas digestivos están hechos para seres que elementalmente se alimentaban de frutas y semillas, como nuestros antepasados primates. Pero como los humanos nos transformamos a nosotros mismos ingiriendo alimentos extraños para un vegetariano, como la carne, nos forzamos a nosotros mismos y a nuestros intestinos. Es así que siempre es bueno dejar la carne por un tiempo, aunque por nuestras costumbres alimentarias argentinas nos cueste bastante...
Sin embargo, en la región andina tenemos un as en la manga que es bueno sacar a relucir en estos días: nuestras semillas. Si señor, aquí nuestra gastronomía cuenta con maravillas que recién la cocina occidental está descubriendo.

Algunas maravillas alimenticiasLos granos ofrecen innumerables beneficios; indicados para estreñimiento, colesterol, celulitis y otros problemas de salud. Los granos más famosos en el mundo de la nutrición quizá sean la linaza, chía, amaranto y quinua, cada cual con su característica especifica. Pueden ser añadidos a los guisos, ensaladas, yogures o sopas. Una cuchara en cada comida es suficiente.
Según Margarita Bernal, chef, son muy versátiles y se pueden usar tanto para la cocina dulce como para la salada. "Imprescindibles para quienes buscan una alimentación saludable, equilibrada y sabrosa. Tortas, panes, postres, para rellenar vegetales, en moldes al horno con verduras... No hay límites para su uso culinario", puntualiza. Por ejemplo, la chía aporta fibra, antioxidantes, calcio, proteínas y ácidos grasos omega 3. "En la luz intestinal, absorben diez veces su peso en agua, lo cual genera sensación de saciedad y disminuye el paso de carbohidratos y grasas al torrente sanguíneo", explica el médico nutricionista Ernesto Garavito. Como con agua se convierte en gel, es versátil y un sustituto del huevo en la gastronomía vegana.
La quinua es rica en proteínas, hierro y magnesio, y su sabor es agradable, de textura suave. Es excepcionalmente versátil y fácil de usar. Se cocina en 15 a 20 minutos.
Un cereal como la quinua puede usarse en una gran variedad de platos, desde el desayuno hasta el postre. Por la mañana se puede tomar mezclándolo con pasas, canela, etc. Para el almuerzo sirve en ensalada, guisos y vegetales salteados. Para cocer la quinua se utilizan tres partes de agua o caldo por una parte de grano. Debe lavarse antes de cocerla para eliminar la saponina. Para eso se enjuaga unos segundos bajo el chorro de agua fría, veremos que hace espuma por la saponina. No se debe dejar en remojo más de unos minutos pues la saponina se depositaría en su superficie y no lograríamos eliminarla. En 15 minutos al fuego el grano se vuelve transparente. Debe estar al dente, como una pasta. Lo mejor es que vamos probando. Dicen que el tiempo perfecto de cocción se alcanza cuando cada grano de quinua ha doblado su volumen y libera un germen blanco.
Las semillitas del amaranto son un cereal estupendo para elaborar guisos rápidos, ricos y muy nutritivos. Para elaborar las semillitas, y dejarlas siempre listas en la alacena, solo hay que tostarlas y cuando estén listas, airearlas y guardarlas en frascos herméticos. El amaranto es un alimento supercompleto y lleno de proteínas, sustituyen y superan a la carne en propiedades, son ricas en aminoácidos y vitaminas, sin el colesterol nocivo ni la difícil digestión de la carne.
La semilla de chía no necesita preparaciones especiales, se puede comer directo desde el pote y combinada con cualquier alimento puede ser mezclada con jugos, postres, comidas, ensaladas, etc. No tiene contraindicaciones de consumo y si se deja en remojo 15 minutos se convierte en un gel insaboro. Úselo.
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Guiso de quinua y vegetales

Debemos tener un huevo, aceite, cebolla morada, un morrón amarillo, 1/4 de morrón rojo, 1/4 de puerro, dos ramas de apio, una zanahoria, 400 g de quinua y perejil. Hay que cocer el huevo en agua hierviendo a fuego bajo. Luego, saltear las verduras en cubitos, salpimentar, agregar agua y hacer un caldo hasta que rompa el hervor. Cuando hierva hay que agregar la quinua (bien lavada para sacar la saponina). Hervir por 15 minutos más. Una vez cocidas las verduras y la quinua, servir con un huevo en el centro y terminar con perejil.


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