Berta recorre a pie, todos los días, los 3 kilómetros que separan su casa de Monte Nieva con Seclantás
para asistir a las clases de la cocina móvil del Gourmet. Su hija Anastasia también va, pero a caballo.
En la plaza central, la esperan los tres profesores para un intenso trabajo de 4 horas diarias.
Se trata del programa "Salta come en familia" del Gobierno de la Provincia de Salta, que se implementa a través de la Secretaría de Políticas Sociales del Ministerio de Asuntos Indígenas.
Es un colectivo reciclado y convertido en una gran cocina móvil que anda por los pueblos y parajes del interior de nuestra provincia desde hace 6 años consecutivos.
Los cursos duran 15 días, de lunes a sábados y estas dos últimas semanas le tocó a Seclantás.
"Nosotros capacitamos a las personas de los pueblos que visitamos para mejorar recetas, aumentar la calidad nutricional de los platos típicos y para utilizar los elementos que hay en cada región de nuestra Salta. Por supuesto que esto es un proceso de intercambio porque a donde vamos compartimos saberes", dijo la profesora Carina Figueroa.
"Yo aprendí varias técnicas que desconocía y también cortes con cuchillos. Además aprendimos a hacer más cosas con los mismos ingredientes que usamos todos los días. Por ejemplo, ahora sabemos tantas recetas con polenta que hasta pastelitos dulces hacemos", dijo Berta.
Lo cierto es que la escuela Gourmet Móvil lleva miles de kilómetros recorridos y más de 3 mil salteños del interior de la provincia capacitados gratuitamente.
"Nosotros entregamos certificados avalados por la Provincia, es decir que tiene validez nacional. Los vecinos, lo único que tienen que hacer es venir a los talleres sin nada. Los implementos y los elementos los brindamos nosotros y la comida se la llevan a la casa", dijo el director Ricardo Iacuzzi.
Es tan bueno el programa que muchas veces los mismos turistas se suman, aunque sea un día, a los talleres que son libres y abierto a todo el mundo.
"Es un programa que está destinado a las madres, o a cualquier integrante de la familia, en donde se convoca a participar, provocando el interés, el entretenimiento y la motivación para transmitir una alimentación adecuada", concluyó el director.
Y en los talleres se vive un aire particular. Nadie es dueño de la sabiduría y los contenidos fluyen de manera horizontal.
Además se aprovechan las producciones locales. "En los Valles Calchaquíes está lo mejor de lo mejor. Tienen las mejores especias, los animales son de primera calidad, hay papines; es un paraíso. Eso es lo que debemos cuidar", dijo Iacuzzi.

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