El jueves pasado, los autores del libro "Pasar la posta", José María y Martín Quirós -padre e hijo-, ofrecieron una charla en la sede salteña de la Cámara Argentina de la Construcción. Abordaron someramente el problema de fondo de su trabajo conjunto, el fortalecimiento del liderazgo de los hijos -o descendientes- que luego se convertirán en los conductores de las empresas familiares.
Además de ser los herederos patrimoniales directos, los hijos son los que se harán cargo de las organizaciones de los padres. Los Quirós han elaborado un esquema de "etapas del recambio generacional" a través del cual se va fortaleciendo el liderazgo del ungido hasta que reúne las cualidades necesarias para ser el nuevo director de la empresa heredada.
Asimismo, el planteo de los autores busca también robustecer el funcionamiento de las pymes -la mayoría de las empresas familiares son pequeñas y medianas-. También organizan esa parte de su doctrina a partir de etapas de evolución. Entre otras cosas, los disertantes plantearon que "tenemos que terminar con el prejuicio de que una mujer no puede dirigir una empresa de un rubro que no es de mujeres, como la metalurgia".
Señalaron también que los hijos deben irse haciendo cargo autónomamente de ciertas partes de la empresa y así ir desarrollando experiencia para luego dirigir la totalidad de los rumbos del emprendimiento. "Uno no puede convertirse en un líder en la organización solo porque va teniendo cargos jerárquicos o más responsabilidades. Los empleados no van a considerar líder a un hijo que todavía vive con sus padres", comentó Martín, el más joven de los Quirós.
La independencia y autodeterminación para tomar decisiones dentro de la organización, dijeron, es una de las características principales del liderazgo que debe forjarse para poder dirigir una empresa.

Liderazgos

El liderazgo es una condición en las formas de organización verticales milenarias, algunos estudiosos lo asimilan con la lógica de los ayllus precolombinos y su sistema de curacazgo. En los últimos años, no obstante, el ámbito empresarial retomó tal mote y lo resignificó empleándolo en las perspectivas del mundo de los negocios.
Aunque parezca una comparación forzada, hay ciertos elementos que permiten dejar claras las diferencias entre ambas concepciones sobre el liderazgo. Para ello, basta observar alguna variable de análisis, por caso el método de sucesión de los líderes. En los ayllus la referencia del curaca en la comunidad se transmitía de manera hereditaria aunque con una noción de familia más amplia, que incluía la propiedad comunal y las responsabilidades compartidas. Se trataba de unidades con un lazo de reciprocidad en muchos niveles.
Como similitud, el liderazgo empresarial también se hereda, aunque con una estructura de familia nuclear propia de la modernidad. En este caso, la organización es ensimismada y acotada, de poca apertura a otros integrantes y con una solidaridad mutua reducida al interés económico. En términos económicos, en los ayllus primaba la subsistencia mientras que en las empresas familiares se prioriza el lucro.
Uno y otro liderazgo, aunque ambas sucesiones sean hereditarias, son sustancialmente divergentes. El del ayllu está dado por las cualidades de algún descendiente para garantizar la subsistencia, autosuficiencia comunitaria y reciprocidad entre los miembros de la familia ampliada, mientras que para el de las empresas las aptitudes tienen que ver con la capacidad para generar acumulación y riqueza, maximizando beneficios y reduciendo costos de la unidad nuclear mínima -la familia tipo moderna es de solo 4 miembros-.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...