Son verdaderos fabricantes de alegría. Los payamédicos salteños siguen creciendo y ahora desembarcan en la gran ciudad para exponer ante el mundo. Entre el 18 y el 20 de noviembre, los profesionales salteños expondrán en el 9§ Congreso Internacional de Payamédicos, que se realizará en el barrio porteño de Liniers, donde además participarán representantes de todo el país, como así también de Chile y Uruguay, entre otros.
Cabe destacar que en el encuentro, que reunirá a unos 1.200 expositores, los payamédicos salteños expondrán sobre el proyecto que llevan a cabo en los geriátricos de la ciudad de Salta desde hace un año.

En todos los hospitales

El trabajo social de los payamédicos salteños se suma a las labores realizadas en distintos "dispositivos" o entidades de salud, como los hospitales de El Milagro, San Bernardo y el Materno Infantil, como así también con pacientes extrahospitalarios, es decir, está destinado para cualquier familia que necesita de sus servicios.
Además, desde el pasado sábado fueron autorizados a trabajar en el hospital Arturo Oñativia, el único dispositivo que aún estaba pendiente.

Dónde y cómo nace

Pero lo cierto es que esta asociación sin fines de lucro creada en 2002 por el médico psiquiatra José Pellucchi, del servicio de Terapia Intensiva del Hospital de Gastroenterología Dr. Carlos Bonorino Udaondo, y la psicóloga Andrea Romero, del servicio de Psicopatología Infanto-Juvenil del Hospital de Clínicas, ya llevaba un tiempo empleando la técnica de payaso para ayudar a sus pacientes internados. De este modo, en 2007 organizaron en Buenos Aires el Primer Congreso Internacional de Clowns y Payasos de Hospital.
Cabe destacar que la asociación ofrece formación del payamédico durante cuatro meses, abordando temas como la psicología, infectología, neurociencias, tanatología, filosofía, juego, patologías de los posibles pacientes, ética, bioseguridad, vicisitudes de la hospitalización y cómo comportarse en diferentes situaciones en el hospital, además de técnicas propias del payaso, como la actuación y la magia.
Se puede ver que ser un payamédico no es cuestión de un día y mucho menos de solo ponerse un traje colorido.
El trabajo con pacientes, con distintas dolencias -muchas de ellas graves- requiere de una formación profesional dentro del campo de la medicina y de la actuación, pues salir de un mal trance requiere de herramientas eficaces.

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