Para Sandra Ardiles nada ha sido fácil en los últimos años teniendo que lidiar en polleras con una actividad considerada de hombres. En Tartagal ella es la apoderada de la empresa de transporte urbano de pasajeros Norte Grande S.R.L., rubro que conoce muy bien por haber sido una de las propietarias de la desaparecida empresa de colectivos TAEB S.R.L., a la que en 2013 el Estado Provincial le rescindió la concesión.
Su odisea no cesa. Según sus propias palabras se siente "una mujer desesperada e impotente que reclama sus derechos en un mundo de hombres donde no tengo cabida porque nadie escucha ni responde; me quieren fundir", aseguró.
Pasaron ya 17 meses desde marzo de 2015 cuando Sandra Ardiles ganó la licitación de la línea número 6 de transporte urbano en Tartagal con la correspondiente acreencia de los subsidios al gasoil, al Sistema Integrado de Transporte Automotor (Sistau) y la Compensación Complementaria Provincial (CCP). Hasta el momento no recibió ni un peso porque la Municipalidad de Tartagal no habría elevado al Estado Provincial y a la Nación las novedades del cambio de trazas y de líneas del transporte.
El resultado de esta omisión es que las empresas de las tres líneas que existían antes de la licitación de 2015, son las únicas que cobran los subsidios, parte de los cuales corresponden a la nueva línea 6 que no ve ni un peso. Esto pone en inminente riesgo de quiebra a la empresa de Sandra Ardiles, de la que dependen las familias de 15 empleados a los que ya no puede sostener con la sola venta de pasajes a $4,5.
"Soy una empresaria angustiada que anda de acá para allá buscando una respuesta. La Provincia dice que no me puede pagar ni siquiera los abonos aunque presenté las constancias de prestación del servicio. Siento que me ponen palos en la rueda y son los que están percibiendo el subsidio que le corresponde a mi línea. Se trata de la empresa de colectivos 13 de Junio", afirmó Ardiles.
En marzo de 2015 se licitaron todas las líneas de transporte de pasajeros de Tartagal con nuevas tazas. Ardiles, titular de TAEB S.R.L., cedió su contrato a Norte Grande S.R.L. (de la que es socia mayoritaria) para que explote el corredor de la línea 6, desde San Silvestre a Barrio Belgrano.
Junto con la licitación se cambió la denominación de las líneas originarias y sufrieron modificaciones en la extensión de su recorrido, quedando de la siguiente forma los corredores: Línea 1: 13 de Junio; Línea 2: Ferrer Hermanos; Línea 3: 13 de Junio; Línea 4: 13 de Junio; Línea 5: Ferrer Hermanos; y Línea 6: Norte Grande.
A raíz del proceso licitatorio, la nueva línea 6 operada por Norte Grande quedó conformada por el 60% del recorrido de la antigua línea 1 (antes operada por Ferrer Hermanos) y el 60% de la antigua línea 3B (antes operada por 13 de Junio). Al no percibir hasta la fecha ninguno de los subsidios correspondientes para el servicio que presta Ardiles, la situación económica de la empresa resulta insostenible.
El 28 de junio pasado, la mujer solicitó mediante nota a la directora nacional de Gestión de Fondos Fiduciarios, dependiente del Ministerio de Transporte, Gabriela Winnik, que realice una auditoría en el municipio de Tartagal "con suma urgencia" para verificar la situación y aplicar las medidas correspondientes de modo que los subsidios al gasoil, al Sistema Integrado de Transporte Automotor (Sistau) y la Compensación Complementaria Provincial (CCP), vayan a la línea que ganó la licitación y que efectivamente presta el servicio, evitando así que la Nación efectúe pagos erróneos. La misma nota fue girada en junio al director ejecutivo de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, Roberto Domecq, solicitando la urgente asignación de cupo de combustible. Pero la urgencia de Sandra nunca fue atendida. "Le pido a la Municipalidad de Tartagal y a la Provincia que eleven a Nación el informe de la redistribución de líneas según la licitación 2015", suplicó.

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