Lamentablemente, la postal de vehículos sobrecargados con enormes bultos es una cuestión cotidiana en la ruta nacional 50, que une Orán con el limítrofe municipio de Aguas Blancas. Los bagayeros no miden el peligro a la hora de reducir costos. Tampoco lo hacen los remises y taxis. La gente se pregunta: ¿y los controles?
El pintoresco Ford Falcon "camello" que se ve en la fotografía cargando enormes fardos con mercadería deja de ser una imagen curiosa para transformarse en una alerta, si se tiene en cuenta la elevada tasa de siniestralidad vial que se registra en la zona y que les costó la vida a decenas de salteños en los últimos tiempos.
Usuarios de ese tramo del camino nacional exigen a las autoridades que, de una vez por todas, se tomen las medidas necesarias para erradicar que este tipo de situaciones que ponen en riesgo a quienes transitan por la zona. "Estamos cansados, tanto del contrabando como de los peligros a los que nos vemos expuestos quienes transitamos por el tramo Orán - Aguas Blancas. Se supone que es una zona de frontera y la seguridad debería reinar por todas partes, pero nada de eso sucede", se quejó un lector en diálogo con El Tribuno.

La modalidad

Son 41 kilómetros los que unen la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán con Aguas Blancas. El tramo es utilizado por bagayeros que transportan mercaderías entre Bolivia y Argentina. En dicho tramo se encuentra el puesto de control 28 de Gendarmería Nacional, pero no hay puestos policiales ni de tránsito.
La modalidad es la siguiente: los vehículos con las cargas que transitan en el sentido Aguas Blancas - Orán paran un kilómetro antes del puesto 28 y bajan la mercadería que luego es traslada por bagayeros, caminando por el monte, para salir de nuevo a la ruta unos 500 metros pasando el puesto de Gendarmería, donde son cargadas otra vez a los vehículos.

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