El barrio San Nicolás se ubica en la zona sur de la ciudad de Salta, entre los barrios San Remo y Parque La Vega II. Con casas de ladrillo visto, grandes jardines y una pequeña plazoleta, las aspiraciones de los vecinos son llegar a ser alguna vez el barrio por el que pagaron: un barrio parque residencial. Pero los años pasan, de hecho ya pasaron 20 años desde que las primeras familias llegaron a la zona y los problemas de hace una década siguen sin resolverse. Los caños de agua potable se siguen reventando y ni qué decir de dos bocas de cloacas que son un río constante de desechos.
Cansados de seguir viviendo esta situación, los vecinos recibieron a El Tribuno para contar cómo viven y las respuestas que reciben de la empresa encargada de mantener estos servicios.
Ana María tiene 60 años y viven la manzana 1 del barrio San Nicolás, y hace un par de días -a causa de los hongos creados por el tiempo que lleva el agua corriendo al frente de su casa- se cayó. "El pasaje es angosto y las veredas son altas, así que no queda otra que caminar por la calle. Cuando pasa un auto te baña toda. Otra vecina hizo la denuncia, vinieron hace dos semanas pero no volvieron", contó.
Esta vecina también llamó al Ente Regulador, pero hasta ahora nadie le da solución a esta pérdida de agua potable que corre por la calle Nicolino Loche, sigue por la avenida de ingreso al barrio y cae en los desages y bocas de tormenta del paso a barrio San Remo.
Hace dos semanas los vecinos de las manzanas 1 y 5 creyeron que por fin sus pedidos iban a tener respuestas. La camioneta de Aguas del Norte con cuatro operarios se acercó hasta el lugar donde estaba la pérdida de agua potable, observaron e hicieron una nota.
Liliana Sabán fue la vecina que hizo la denuncia en forma telefónica a la empresa de servicios de agua. Se acercó a los operarios y les contó que, además, las cloacas de la esquina habían colapsado. "No me dieron ni bolilla, no fueron ni a ver", contó.
De esto ya pasaron dos semanas y hasta el momento no volvieron. Ante la pregunta de por qué no daban una solución, los operarios afirmaron que no contaban con las herramientas para resolver la situación.
En cuanto a los derrames cloacales, que son una constante en el ingreso al barrio, los operarios les confirmaron a los vecinos que una piedra es la que obstaculiza el paso de los fluidos, pero volvieron a cerrar la tapa de registro (alcantarilla) y todo quedó como estaba.
En los alrededores del barrio San Nicolás se están realizando las obras para un nuevo loteo. Para poder vender los terrenos con los todos los servicios, Aguas del Norte llevó adelante una conexión provisoria desde barrio San Nicolás, lo que afecta la presión del agua.

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