Idas y vueltas, consulta de precios, talles y colores, pero la decisión final no llega. Así se comportan los compradores salteños a la hora de elegir una prenda de abrigo, en especial si es para adultos.
En un recorrido por comercios de indumentaria de la zona céntrica, El Tribuno pudo comprobar que, pese a la bajas temperaturas y a que la mayoría ya cobró el aguinaldo, los gastos siguen siendo controlados. "La verdad es que a pesar de que hizo frío y que dicen que va a seguir, la gente no compra nada. Es muy poca la venta. A lo mejor entran y compran pero una sola prenda. Lo que más están llevando son camperones", destacó Claudia, encargada de un local ubicado sobre la peatonal Alberdi.
En cuanto a las formas de pago, la mujer destacó que se recurre a las tarjetas de crédito y casi siempre de jueves a sábado, con la promoción de Ahora 12. La encargada del salón afirmó que confiaba en que las ventas mejorarían con el cobro del aguinaldo, "pero nada".
"Ahora no queda más que esperar que se mueva un poquito en las vacaciones, porque así no vamos a aguantar mucho", aseguró.
En el local en el que trabaja Claudia, una campera abrigada puede costar hasta 900 pesos y la más barata está a $700. Sin embargo, reconoció que la venta ilegal -ya sea en la calle, en galerías o por internet- es una competencia desleal que se lleva los clientes.
Marcela es vendedora ambulante. Se especializa en calzas frizadas, medias y cancanes. "Lo que más vendo son las cancanes, que están desde 70 hasta 110 pesos", contó la mujer, que no dudó en agregar que "la mayoría de la gente no tiene plata".
"Antes vendía dos o tres pares a la misma persona pero ahora se llevan uno y pará de contar", afirmó mientras ordenaba la mercadería en la caja que tenía atada a un carrito.
Cuando las galerías se multiplican, el ingenio para vender la misma prenda se agiganta. Sin embargo, no hay oferta que valga, el invierno para la mayoría de los salteños significó solo sacar las viejas prendas del placard.
Sobre la calle Caseros, un local de ropa para niños es uno de los pocos donde había entusiasmo por las ventas. "El frío obligó a los papás a renovar el abrigo de los chicos y eso se notó en las ventas de la semana pasada", afirmó Sonia, encargada del salón.
Graciela Feria americana DUEÑA DE UN PUESTO "Antes trabajaba en las ferias de la ruta 26. Allí se vendía más y también gastaba menos. Los centros vecinales te cobraran casi nada por las plazas".
La mujer destacó que el frío se adelantó y obligó a las familias a empezar a hacer gastos en abrigo desde marzo. "La mayoría se lleva camperones para los chicos y, como casi todas las familias tienen dos o tres chicos, siempre compran algo para cada uno", afirmó.
En cuanto al gasto, Sonia a firmó que el monto apenas supera los $1.400. "La mayoría hace las compras con tarjeta y en seis o 12 cuotas. Es muy raro el que paga en tres o de contado", aseguró.
En cuanto a la ropa para niños, una campera abrigada para chicos de hasta dos años tiene un costo de 480 pesos.
El panorama con respecto a las ventas se repite en las ferias americanas, pese a que son más económicas que un negocio del centro y muchos las consideran una opción.
"Viene muy poca gente y la verdad es que cada año se trabaja menos", afirmó Graciela, quien destacó que durante los dos fines de semana pasados el frío los ayudó a vender un poco más.
Graciela tiene 33 años y cuatro hijos. Es propietaria de un local en la feria de la avenida Tavella. Hace tres años que trabaja allí y paga 1.500 pesos mensuales por el puesto. Antes sus mesones estaban ubicados sobre la ruta 26, conocida como Camino a La Isla. "Allí se vendía más y también se gastaba menos. Los centros vecinales no te cobraran casi nada por estar en las plazas. Claro que el alquiler acá no está tan caro. En el centro es imposible poner un negocio", aseguró la mujer.
En cuanto a las elecciones de los compradores salteños, Graciela destacó que los más buscados son los camperones.

Ofertas y tarjetas

En las perchas que cuelgan bajo la lona azul que cubre sus 8 mesones, la mujer ofrece camisas, sweters, chalecos, camperones y tapados. "Los tapados de paño están desde 450 pesos. Los de cuero se cobran un poco más caro. Pero trato de mantener los precios porque, de otra forma, no vendemos nada", reflexionó Jacinta.
Santiago Feria americana DUEÑO DE UN PUESTO "La verdad es que está horrible, pero no queda otra que salir a trabajar igual. Hay que vender a precios bajos, porque de lo contrario no vamos a poder reponer la mercadería".
En la búsqueda de clientes, los puesteros de las ferias americanas analizan seguir trabajando en las vacaciones y dejar el régimen habitual, de viernes a lunes.
Además, buscan los medios para vender con tarjeta de crédito. El objetivo es salvar al menos los costos y no tener pérdidas.

Las ventas por internet, gran competencia

A Graciela -como a los comerciantes de la zona centro- las ventas por internet, o los denominados "show room", le están jugando una mala pasada. "Mucha gente viene y compra acá y después vende por internet o en otras ferias y así vas perdiendo la clientela", reflexionó.
Griselda López pasó el fin de semana esperando clientes. Tiene un puesto en la feria americana y reconoció ante El Tribuno que no se vende nada. Si bien los más buscados son los camperones, la gente quiere camperas por 300 pesos. "El fin de semana anterior tampoco hubo nadie", afirmó Griselda.
Ni para chicos ni para grandes. Nada se vende. "La verdad es que está horrible, pero bueno no queda otra que salir a trabajar igual, así que hay que vender a precios bajos, porque de lo contrario, no vamos a poder reponer la mercadería y la ropa va quedando y quedando", aseguró Santiago mientras buscaba algún video en su netbook para pasar las horas. Santiago tiene 55 años y hace 3 años que está en la feria de la avenida Tavella. Antes ofrecía sus productos en barrio Juan Manuel Calchaquí, donde aseguró que "vendía más". Jacinta es jubilada y hace varios años que trabaja en la feria. En su puesto vende ropa para adultos. "La gente cree que la ropa de chicos es más barata y no es así", dijo.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 4 meses

La gente no necesita comprar ropa de abrigo, porque está con la calefacción central al mango.

RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 4 meses

TRIBUNO EN VEZ DE SACAR UNA FOTO EN ALGO LEGAL SACAS LA NOTA EN UNA FERIA DE BOLIVIANOS ILEGAL CON ROPA USADA Y DE CONTRABANDO.


Se está leyendo ahora