El reto de "Petty" es llevar un mensaje de esperanza realizando una travesía en bicicleta que comenzó desde el Parque Nacional Calilegua el día 2 del corriente. El 3 partió de la localidad de San Francisco y ya se encuentra en Valle Grande, con el objetivo de pedalear casi 100 kilómetros hasta Humahuaca, donde tiene pensado arribar hoy miércoles 6, transitando el Camino del Inca, a unos 2.000 metros de altura. El objetivo es difundir un mensaje de toma de conciencia para miles de personas: "Donar órganos es donar vida".
Carlitos "Petty" Rojas Prieto tiene 28 años, es oriundo de la ciudad de Orán y hace cuatro años se enfrentó cara a cara con la muerte. Sin dudas, su vida dependía de la decisión de otra persona y de Dios. Así fue que el 7 de mayo de 2012 recibió un trasplante hepático en el Hospital Austral en Pilar, Buenos Aires, y desde allí empezó el milagro. "Fueron meses muy duros, de incertidumbre, pero sé que la fe nos mantuvo de pie" relata, aún emocionada, Lucrecia Prietto, su madre.
El trasplante significó un antes y un después para Carlos. Este joven, querido por todos en Oran, amante del rugby, llegó a conocer al "Chipi" Figallo, quien lo llamaba "Frodo".
"Carlos siempre admiró lo que hizo deportivamente y estoy segura de que Chipi estaría orgulloso de saber que Carlos ganó el campeonato más importante", continúa Lucrecia.
"Carlos es el mayor de tres hermanos, le siguen Guadalupe y Rosario. Alegre, inquieto, tenaz, nunca demostró miedo, aún en los peores momentos él nos daba la tranquilidad que necesitábamos", recuerda.
Alguien que amó la vida
"Este mensaje es posible contarlo porque alguien que amaba la vida decidió continuarla en Petty. Sin la generosidad, el amor y humanidad de quien -hasta la fecha no sabemos su nombre- tomó la decisión de donar sus órganos, Carlitos y muchos otros no estarían aquí con nosotros, con su familia" remarca orgullosa.
"Dios nunca nos abandonó y de eso puedo dar fe", finaliza su mamá, quien ya se prepara junto a Carlos María, su esposo y padre de "Petty", para esperar a Carlitos hoy miércoles, si el clima lo ayuda, en Humauaca.

Un punto de inflexión
Donar órganos es una oportunidad para estimular la conciencia sobre el valor de un acto altruista y solidario.
Aunque pareciera que volver a la normalidad después de un trasplante es difícil, sin dudas Carlos mejoró sustancialmente su calidad de vida, por lo que ahora este joven no deja de desafiar a la vida misma.
Desde el 2012 goza de muy buena salud, viaja al Hospital Austral para los controles anuales y se integró a la vida laboral y social en su ciudad.
Desde entonces retomó su trabajo en Tribunales y logró terminar sus estudios recibiéndose de Profesor de Educación Física.

Tiene sueños por cumplir

"Petty", como lo conocen sus amigos, realiza diferentes deportes, pero sueña con trabajar con niños con discapacidad, para mejorarles su calidad de vida a través de la equinoterapia. Sin duda tiene mucho para dar, es un agradecido de la vida y sueña con darles oportunidades a niños que lo necesitan en Orán, ya que solo pueden acceder a este tipo de terapias las familias que pueden solventar los costos de viajar a la capital salteña una o dos veces a la semana.

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