Cuando el sol despuntó cerca del mediodía, la jornada cambió por completo. Para muchos que no disfrutan del frío, el día parecía para el encierro, pero con los rayos iluminando la jornada se modificaron los planes. Y qué mejor que disfrutar de un espacio verde. Para muchos, el lugar más cercano y que además ofrece la posibilidad de una buena caminata es el cerro San Bernardo.
Para ver cómo se vive el domingo en el cerro, El Tribuno se acercó hasta allí. Por la ruta se encontró con gente que emprendía la caminata acompañada de su pareja, con amigos, con chicos, el coche del bebé y hasta del perro.
Para los que acostumbran a ir al cerro San Bernardo para recorrer la ruta y las escalinatas, el lugar sigue teniendo un atractivo único. Sin embargo, muchos estuvieron de acuerdo en que al cerro San Bernardo le faltan cestos de basura.
Este espacio verde es además uno de los puntos más atractivos para los turistas que llegan a Salta conquistados por sus cerros. Las visitas y el uso continuo de este espacio hacen también que sufra desgastes.
En el ascenso por las escalinatas, encontrar cestos de residuos es casi una casualidad. "Son pocos y, los que quedan, están rotos. Solo en la cumbre se pueden ver algunos tachos. Muchos no tienen la tapa y los perros tiran toda la basura. Otros están rotos en el fondo, por lo que todo queda en el piso de nuevo", contó Ana Lucía, quien hacía ejercicios con su pareja.
Sobre la ruta, los cestos de basura se ubican solo al final de la misma y en las cercanías de la cumbre.
Varios de los vecinos reconocen que otro de los problemas son aquellos que visitan el lugar con sus mascotas. "No hay problema en que vengan con sus perros pero podrían traer un bolsita para levantar los restos que dejan. El cerro es un espacio para la familia y los chicos terminan más de una vez embarrados", contó Analía.
Frente a este comentario, El Tribuno comprobó que muchos salteños van con sus perros al cerro pero no llevan las bolsas para levantar los residuos.
"La verdad no lo pensé, pero ahora que me lo decís... es que uno no tiene en cuenta a veces las necesidades de las mascotas y de los demás, ¿no?", respondió con una pregunta final Nélida, quien estaba junto a su familia con un cachorro de ovejero alemán atado con correa en la cima del cerro, frente a la plaza saludable.

Voluntarios limpiaron el cerro

El sábado un grupo de voluntario de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, junto a miembros de los scout realizaron una tarea de cuidado del medio ambiente. El objetivo era dejar el cerro San Bernardo limpio. Y el objetivo se cumplió.
La actividad contó con el acompañamiento del Foro Interreligioso, que abasteció de agua mineral a los jóvenes que colaboraron con la limpieza.
La actividad empezó cerca de las 10 de la mañana en compañía de los guardaparques que acompañaron a los chicos en la limpieza por el acceso de las escaleras. También se concretó una tarea de recolección de residuos sobre la ruta en las laderas al San Bernardo.
Un total de 200 jóvenes se sumaron a esta movida, con el objetivo de cuidar los espacios de la comunidad. Este proyecto surgió luego de que el 14 de septiembre los miembros de los scout de distintas religiones recibieran a los peregrinos que llegaban para la procesión del Milagro en el acceso del Jockey club. Recogieron unas 70 bolsas de basura.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora