Los más de 150 niños y adolescentes de la escuela de la comunidad guaraní La Bendición, no cuentan con libros, juegos ni materiales didácticos para poder estudiar y afianzar los procesos de aprendizaje.
Es por ello que se lleva adelante una gran campaña solidaria para juntar libros, útiles escolares, juegos didácticos y hasta mobiliario para poder armar la biblioteca del establecimiento educativo y, a la par, conformar una sala de lectura y también un espacio lúdico para el aprendizaje.
La iniciativa solidaria pertenece a Carlos Alberto Guanuco, profesor de Educación Física en la escuela primaria 4.829 y la secundaria 5.233, que funcionan en el mismo edificio.
Guanuco contó también que los alumnos no tienen libros para estudiar, salvo aquellos que envían desde el Ministerio de Educación de la Provincia, pero no es suficiente. En muchos casos, incluso desde otras escuelas les ceden gentilmente partidas de textos.
"Hace falta libros de geografía, historia, lengua, matemática, diccionarios, libros de idiomas, revistas, diarios, obras literarias y todo aquello que pueda servir. No importa si están usados. Todo suma", afirmó el profesor.
Si bien la campaña comenzó hace un mes aproximadamente y la reacción de la comunidad local fue muy positiva, es mucho lo que aún les falta.
Una escuela bilinge
La comunidad de la etnia guaraní se encuentra a 3 kilómetros de la localidad de Salvador Mazza. Allí, habitan alrededor de 100 familias y hablan predominantemente su lengua. Razón por la cual la escuela cuenta con dos maestros bilinges en el nivel primario. De allí la necesidad de contar con una biblioteca y un espacio lúdico que permita reforzar el aprendizaje realizado en la escuela, pero fuera del aula.
"Libros, útiles, juegos educativos y de mesa, juguetes, todo es bienvenido, ya que son esenciales para reforzar los aprendizajes", dijo el docente.
Cabe recordar que hasta el año pasado el establecimiento de la comunidad era una escuela rancho. Este año se inauguró el edificio, donde pueden estudiar con comodidad los 100 alumnos que concurren a la primaria y los 50 del nivel secundario.
"El año pasado había un solo turno. Ahora, con la nueva escuela, son dos. Estamos contentos y, de a poco, nos vamos equipando. Tenemos otro proyecto para poder adquirir proyectores. Desde la Secretaría de Deportes nos donaron pelotas, camisetas y sogas para la práctica deportiva", afirmó Carlos.
"Además de contar con la biblioteca, la idea, en definitiva, es armar un espacio donde los chicos puedan recrearse y reforzar su calidad de estudio y los docentes compartir momentos", finalizó el maestro.

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