Moldes es conocido por muchos salteños como el pueblo de ingreso a uno de los mayores atractivos de la provincia: el dique de Cabra Corral. Sin bien muchos de los vecinos de la localidad viven de las ganancias que genera la presencia de turistas y pescadores locales, otros siguen sobreviviendo de las tareas rurales. Cría de animales y plantación de hortalizas son algunas de las actividades vecinales comunes. Tal es el caso de los vecinos de la calle conocida como Carril de Abajo. Allí, los vecinos, que apenas se encuentran a 300 metros del ingreso principal a la ruta que lleva al dique, viven abandonados. En el ingreso al Carril de Abajo, los turistas y vecinos se encuentran con un local que abastece de mercadería, bollos al horno de barro y mermeladas caseras. Un canal de riego cruza este camino. Sobre este una platabanda de concreto, con gigantescos baches hace dudar el cruce. Estos 100 primeros metros del Carril de Abajo son los mejores. "Es que hacen el camino hasta la casa de la exsenadora Gabriela Goutes", dijo un vecino que dudó en dar su nombre para evitar malos momentos. Es que viene reclamando por este camino hace más de dos años. "Además de no pasar ni la máquina, no recortan los árboles que caen sobre el tendido eléctrico. Cada dos por tres no quedamos sin luz", dice esta mujer que recorre a diario el camino. Los vecinos destacaron que reclaman ahora porque ya saben lo que les espera cuando llueva. "Esto se convierte en un río y, después que pasa el agua, no puede pasar nadie", dijo Fernando.

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