Integrantes de la comunidad kolla de Angosto del Paraní renovaron sus quejas ante las autoridades y denunciaron ante los medios de comunicación que se encuentran aislados desde diciembre pasado, por las crecientes que registraron los ríos que tiene que atravesar para llegar desde Orán hasta sus casas.
Para llegar, los vecinos tienen que cruzar los ríos San Andrés, Naranjo, Santa Cruz y Redonda, según explicó Oscar Farfán, convertido en vocero del grupo.
"Queremos abrir un camino alternativo, que va por la zona oeste, bordeando el río Santa Cruz. Son unos 60 kilómetros en total. Y lo único que necesitamos es una máquina para poder abrir un sector de no más de 10 kilómetros que es el más complicado. Solo tiene que redondear un poco el cero, no hay que desmontar nada. Eso lo hacemos nosotros a puro machete", explicó este habitante de la zona cerrana del municipio.
La comunidad de Angosto del Paraní se encuentra aislada y para llegar con alimentos y medicamentos y poder sacar a sus enfermos, lo deben hacer caminando y arriesgando sus vidas cruzando los ríos, en algunos casos con roldanas habilitadas como precarios funiculares.
En la actualidad se encuentran sin agua potable y sin luz, ya que para generar la misma usan un equipo que hace tiempo se quedó sin combustible. Por otra parte, médicos y maestros deben recorrer varios kilómetros de camino muy peligroso e inestable para llegar al lugar.
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Una mujer y su criatura cruzan el río en una roldana.
Una mujer y su criatura cruzan el río en una roldana.

Hay tiempo hasta octubre

El vocero de los afectados pidió el apoyo de los concejales para que intercedan ante el Ejecutivo, con el fin de que se cumplan las promesas de abrir un camino alternativo y que sea pronto, porque "ésta es la época para hacer los trabajos ya que en octubre vuelven las lluvias".
El camino ancestral que están pidiendo los pobladores es vital, por ejemplo en cuestiones que tienen que ver con la salud de los habitantes, con la educación de los chicos y el desarrollo económico del lugar, ya que podrían sacar con mayor facilidad su producción de citrus, paltas, verduras, artesanías, ganado, que tienen para subsistir.
Farfán recordó que "ya se perdieron varias vidas en estos caminos. Para cruzar los ríos deben tirar palos de un extremo a otro o cruzar por medio de sogas y poleas siendo esto muy peligroso para los niños y los ancianos que deben llegar a Orán para realizar trámites o cobrar sus jubilaciones. Hace aproximadamente un mes, uno de los doctores que llega al lugar perdió su maletín con remedios tratando de cruzar el río", dijo Farfán a El Tribuno.

Un problema recurrente

En la zona solo cuentan con un puesto de salud, donde un enfermero se da vuelta con insumos básicos y algunos calmantes, porque sin agua y sin energía no se puede hacer mucho más.
El problema es recurrente en las comunidades kollas de Orán, donde muchas veces el río Blanco impide el paso de los habitantes de la zona serrana, como San Andrés, Los Naranjos y Río Blanquito, por las violentas crecientes que suele registrar.
En aquellas latitudes es común observar grandes troncos tirados atravesando los cursos de agua, única forma que tienen los pobladores de poder llegar a la ciudad en la época estival, especialmente si alguien sufre alguna emergencia sanitaria.

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