Cristian Fernando Rollari se quebró la columna cuando jineteaba un reservado en la edición 2015 del festival de Jesús María. Se lesionó la médula y tuvieron que colocarle una prótesis de titanio. Quedó hemipléjico y no podrá volver a caminar, según le adelantaron los médicos.
Emiliano Ludueña, abogado del joven, anticipó a El Tribuno que es inminente una presentación para que los organizadores del Festival, la Municipalidad de Jesús María y el Gobierno de Córdoba sean llamados a una mediación, en el marco de las acciones legales iniciadas. "Nosotros pedimos 3.500.000 pesos en concepto de indemnización por daños y perjuicios, porque si bien la jineteada es una actividad riesgosa y Cristian firmó una exención de responsabilidad, eso no quiere decir que el Festival no tenga que responder por cualquier tipo de lesión. Ellos no pueden mirar para otro lado, menos aún si se atiende a las condiciones en las que se dio el accidente, con el campo de jineteada mojado y con la negativa de domar de Cristian por ese mismo motivo. No puede ser que una persona casi pierda la vida en el campo de la doma y la organización no responda", explicó el abogado Emiliano Ludueña.
El único dinero que cobró Cristian son 325 mil pesos por un seguro contratado por la Agrupación Gauchos de Güemes de Salta. "Ni un peso de parte del Festival, pero hay otro seguro, el de la organización del Festival, por el que estamos haciendo los trámites. Lo que nosotros estamos intentando es que el Festival responda.
En principio hablamos solo con la comisión del festival pero ahora evaluamos ir un poco más allá", detalló Ludueña.
"Al comienzo -recordó- tuvimos comunicaciones telefónicas con los organizadores del Festival, que uno los conoce como gente de palabra y saben responder ante ciertos hechos. Sin embargo, Cristian hablaba con el secretario del Festival y le estaban dando vueltas para darle el seguro, le decían que no había. Después me comuniqué yo y me hablaron de un seguro de 325 mil pesos, que es insignificante para la lesión que él tiene. Solo hay que pensar en las dificultades que tiene para conseguir trabajo; si los que están sanos y sin problemas físicos no consiguen qué hacer, imaginate el caso de Cristian con el pronóstico que tiene". Pero aclaró: "A ese seguro lo contrató la Agrupación Gauchos de Güemes de Salta, no el Festival de Jesús María. Lo que nosotros estamos intentando es que el Festival responda por 3.500.000 pesos, que es lo que pedimos en concepto de indemnización por daños y perjuicios", subrayó el abogado.
Ludueña adelantó que "si se hace la mediación intentaremos un acuerdo, de lo contrario iniciaremos la demanda contra todos. "La mediación no es obligatoria, pero tenemos la esperanza de que vengan y podamos llegar a un acuerdo. Si no, iremos por la demanda", sostuvo.
Paralelamente, Ludueña está gestionando ante el Gobierno salteño otra silla de ruedas, con más comodidades, "porque la que tiene es la más sencilla y Cristian depende de ella todo el día", indicó.


Aquel enero de 2015


El jinete tiene 28 años y es padre de una niña de 7. El año pasado integró la delegación oficial de Salta en la tradicional convocatoria de verano en la ciudad cordobesa. El 10 de enero ocurrió el accidente, sobre un terreno que había recibido abundante lluvia, razón por la cual Cristian se rehusaba a realizar la jineteada. En cambio, pidió la suspensión de la monta para que la delegación no perdiera los puntos en la competencia, recordó el abogado.
Los responsables del Festival decidieron continuar con el programa. Cristian subió al reservado, que en un corcovo lo sacó de la silla, animal y jinete fueron al piso, se incorporaron enseguida pero el domador quedó enganchado de un estribo y fue arrastrado unos metros hasta que los apadrinadores consiguieron detener al animal. El joven salteño ya tenía la columna partida en dos. Enseguida fue llevado a un centro asistencial de Colonia Caroya. Un médico de Córdoba lo operó al tercer día, le colocaron una prótesis de titanio y después estuvo 10 días más.
Luego, en el avión sanitario
de la Provincia de Salta, fue traído a esta ciudad. Desde entonces va a rehabilitación tres veces por semana durante tres horas. Mantiene su buen ánimo y no pierde las esperanzas de conseguir un resarcimiento económico porque, pese al diagnóstico médico, "todavía no pude, porque no tengo plata, pero quiero averiguar si con algún tratamiento especial o nuevas cirugías mi calidad de vida puede mejorar. Yo tengo que pensar en mí pero sobre todo en el futuro de mi pequeña hija", subrayó.
A pesar de todo, el joven trabajador rural, que empezó su relación con los cabellos cuando tenía 2 años, no pierde las esperanzas ni su buen humor y cordialidad.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Encuesta

A una semana de las elecciones legislativas, ¿ya tenés decidido tu voto?

Si, estoy seguro
Si, pero tengo dudas
No se a quién votar
ver resultados

Importante ahora

cargando...