El inédito juicio por el homicidio de Marcela Mamaní entró en el tramo final, hoy darán el veredicto en la Sala III del Tribunal de Juicio. En la jornada de ayer las partes alegaron. Pedro Arancibia, abogado querellante, solicitó 25 años de prisión efectiva para el único imputado y detenido José Javier "el Indio" Aramayo; el fiscal Pablo Paz pidió 20 años de prisión efectiva. En tanto los abogados defensores del acusado, Pablo Calisaya y Federico Magno, solicitaron la absolución lisa y llana de su defendido y subsidiariamente la aplicación del beneficio de la duda.
"Estamos frente a un caso atípico, extraordinario, un caso de homicidio sin cuerpo. Tal como dijo el fiscal en la requisitoria no debe confundirse el cuerpo de la víctima con el cuerpo del delito", inició su alegato Pedro Arancibia. "Hemos contado con un cúmulo de indicios y pruebas del homicidio a pesar de no contar con el cuerpo de la víctima. Hubo enormes y graves falencias, ligereza, liviandad en la investigación policial y la instrucción judicial pésimas por las que no contamos con el cuerpo. Además, la Policía no pudo dar con algunos testigos y se excavó recién al mes y medio luego de la desaparición", añadió.
"¿Cómo puede ser que una persona que tiene un hijo, una familia, una vida social desaparezca de la faz de la tierra? Esto es grave. Daña al sistema judicial. Esto lo percibe la familia de Marcela y también la sociedad", sostuvo.
El abogado hizo hincapié en el informe de la licenciada en Trabajo Social, Cintia Medina, al cual calificó como "impecable ya que da fundamentos científicos de por qué Marcela no se iría por voluntad propia debido a su hijo a quien trataba de darle lo mejor".
Deterioro físico y psicológico
A su turno, el fiscal Pablo Paz apuntó directamente hacia el acusado. "Tiene responsabilidad en el fatal desenlace", manifestó, al tiempo que añadió: "Carmen Fernández, madre de la víctima, hizo la denuncia el 26 de febrero de 2012 por la desaparición de su hija y acusó en forma directa a Aramayo. La hipótesis de este Ministerio Público Fiscal no tiene dudas de que Aramayo terminó con la vida de Mamaní el 17 de febrero de 2012, cuando ella llegó a su domicilio". Luego, hizo un pormenorizado relato de todos los testigos que declararon en las audiencias.
"Los problemas comenzaron cuando ella conoció a Aramayo en 2008. Los testigos dijeron que antes de eso Marcela era otra persona, con otro trato hacia su familia. El deterioro físico y psicológico de Marcela comenzó con Aramayo. No había otra persona. Cada vez que ella iba a la casa de él volvía moreteada y hasta mordida", apuntó el fiscal.
"En su declaración, durante el juicio, el imputado se contradijo. Nos dio con una memoria increíble detalles y hasta números de teléfonos. Antes ya había declarado seis veces y nunca había dicho que agredió a Artemio López, pero ahora dijo que se empezó a acordar. Esta estrategia se cae a pedazos. La estrategia es poner sospechas en sus cuñados, cuestión que se descarta de forma categórica", dijo. Cito el informe de la licenciada Medina, donde consta que "Marcela estaba en estado de vulnerabilidad".
"Marcela volvió esa madrugada a la casa de Aramayo y no se supo más de ella. Aramayo tuvo todo el tiempo de hacer lo que quisiera porque pasaron 10 días hasta la denuncia y 13 hasta el primer allanamiento. Marcela está muerta. No se fue porque quiso. Gendarmería, Interpol, empresas de viajes no registran que se haya ido. La Justicia Federal descartó la trata. El imputado la mató e hizo desaparecer el cuerpo. Este Ministerio solicita 20 años de prisión efectiva".
"No volvió a la casa de Aramayo"
"Pido la absolución lisa y llana del defendido. Más allá de la enfática y pulcra descripción del fiscal no está probado de manera fehaciente que el defendido sea culpable", apuntó Pablo Calisaya, defensor de Aramayo. "La tarde del 16 de febrero de 2012 Marcela se retiró del hogar de Aramayo diciendo que regresaría a la noche, cosa que no ocurrió. A partir de allí el imputado no supo nada más de la víctima". "Ella no se fue a su casa, sino con Mario Zurita. El destino de Mamaní pudo tener cualquier otro rumbo. Aramayo no se comunicó porque ella no contaba con celular. Quedaron vetas sin investigar, dejando a Aramayo como único imputado. El fiscal no detalló de qué manera, en qué tiempo, lugar y circunstancias, con qué logística, movilidad, contaba Aramayo para cometer todo. Que la Justicia lo absuelva y se encuentre a los responsables de la desaparición e hipotética muerte de Mamaní", cerró Calisaya.
Por su parte, Federico Magno, abogado defensor también de Aramayo agregó que "Mamaní no tenía pensado volver a la casa de Aramayo. Se encontró con Zurita. Fue a bailar con un destino que no sabemos. No se probó un motivo, dolo. Sería un escándalo condenar a Aramayo, injusto, y que luego, algún día, ella aparezca con vi da".
"Usaba a San la Muerte para coaccionarla"
"La familia soporta "una doble injusticia: la muerte de Marcela y no poder sepultarla", dijo Arancibia.
"Los testimonios nos han salvado. Los testigos se mostraron abiertos, coherentes y coincidentes en el elevado nivel de agresividad de Aramayo, quien quería matar a Marcela. Usaba el culto a San La Muerte para coaccionarla, presionarla. Era celoso y no la dejaba trabajar", aseveró Arancibia. "Tenemos una certeza absoluta de que Aramayo es el único responsable de la muerte y desaparición de Marcela. Si permitimos que este crimen quede impune, le decimos al imputado: 'Si usted mata y se deshace bien del cuerpo, hizo bien', y a los investigadores: 'Si no hay cuerpo, ADN, no investigue' ", enfatizó el abogado querellante. "La familia de la víctima soporta una doble injusticia: la muerte de Marcela y la imposibilidad de darle sepultura", expresó. "Sus antecedentes, informes y actitudes nos llevan a pedir la más grave pena. Esta querella va a solicitar que se aplique una condena de 25 años de prisión efectiva", finalizó.
El fiscal Pablo Paz, por su parte, recalcó el testimonio de Raúl Ocaranza: "Dijo que conoce a Aramayo. Que todos sabían que esto iba a terminar así, que él mismo fue testigo en noviembre de 2011 de una agresión de Aramayo contra Marcela. Escuchó que alguien dijo 'el pelotudo aquel se mandó la cagada' y que Aramayo confesó el crimen a través de un canto. ¿Cual sería el sentido de Ocaranza de exponerse a la situación incriminándose en la venta de droga?", preguntó el fiscal.


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