Salta vuelve a estar representada en los premios Abanderados Argentinos 2016 que entrega Canal 13 todos los años.
Este evento se logra gracias a la participación de los ciudadanos que buscan a aquel que da el ejemplo de trabajo solidario. Una persona que inspira con su proyecto, que impulsa a quienes los necesitan, que promueve el compromiso de los demás, tanto de los sociedad como de los intervinientes y que logra instalar dentro de la agenda pública y política necesidades sociales.
Esta vez Salta lleva dos postulados. Uno de ellos es Diego Bustamante, de 33 años, que vivía en la Recoleta, en Buenos Aires, y que ahora lleva adelante su proyecto solidario en Tartagal donde vive con las comunidades aborígenes. Allí Diego y Pata Pila, la asociación civil que fundó, lucha contra la desnutrición infantil, y promueve la educación integral y el desarrollo comunitario.
El otro abanderado es Pierre Herrou‰t. Es francés, tiene 41 años y vive desde hace más de 12 años en Salta. Lleva adelante su proyecto Solar Inti que promueve la realización de talleres de autoconstrucción y el uso de cocinas ecológicas para las familias vulnerables de Salta.
"Buscamos que la gente valore el hecho de construir su propia cocina y que entienda todos los beneficios que tendrá", le contó Pierre a El Tribuno durante un encuentro que fue transmitido en vivo por Facebook y que se prolongó fuera del aire.
¿Dónde aprendiste a hacer las cocinas ecológicas?
Viajé mucho y en cada lugar que estuve aprendí muchísimo. Soy muy curioso y cuando estuve en Chile, en la zona de Copiapó, comenzamos a diseñar este tipo de cocinas solares y después, cuando llegué a Argentina y entré en contacto con Josefina, resolvimos llevar adelante este proyecto. Fuimos armando distintos modelos y veíamos cuáles eran los más útiles. Así surgieron 20 modelos. Uno de ellos es un horno que conserva el calor y que puede usarse para la cocción de panes y tortas. Hornea en forma suave así que se puede colocar la preparación que se cocina sola y seguir con otras tareas porque no se quema.

¿Cómo encarás la construcción de las cocinas?
Cuando empezamos el proyecto con Josefina, instalamos un pequeño taller en el fondo donde construimos a base de prueba y error. Ahora tenemos un taller de carpintería y otro de herrería. También delegamos varias fabricaciones. Gracias al crecimiento del proyecto ya no cuento con tanto tiempo, y además me gusta la idea de poder generar empleo. No apunto a que esto sea solo un apoyo solidario, sino a que también tenga una rentabilidad económica, que genere el crecimiento de otros.
¿Cómo se trabaja en la promoción?
Por lo general tratamos de enseñar los beneficios y la construcción de las cocinas a grupos de 20 personas. Cuando son menos es muy posible que el proyecto fracase, porque hay curiosos que quieren saber de qué se trata pero no siguen el proyecto. Mientras que cuando trabajás con un grupo mediano lográs que se acompañen y colaboren. Cuando son 50 o más es mucho para poder circular y hacer cada uno su cocina.
¿Cuánto sale un horno ecológico?
Depende de la situación de las familias. Por ejemplo en la Puna el costo puede ser de 1.500 pesos. Venden un animal -un chivo o una llamita- y listo, pero cuando se trata de una familia de las zonas urbanas, no cuentan con capital. Entonces pagan 500 y lo que falta se cubre con los padrinos que pueden ser personas, empresas y hasta el Concejo Deliberante que ya colaboró con nosotros en este proyecto.
¿Cómo se vive el ser nominado a Abanderados 2016?
Estoy muy contento. No solo yo sino todos aquellos que colaboran con el proyecto. Es un premio a la solidaridad antes que todo. Esta vez nos toca a nosotros subir al escenario pero hay miles de personas que están haciendo mucho por Argentina y en Salta, sobre todo, que es un provincia tan linda. Además es una gran responsabilidad representar a todo este movimiento.

¿Qué impulsó el proyecto de las cocinas en Salta?
Antes de venir acá estuve de viaje por 20 países. Cuando llegué a Salta y conocí a Josefina visitamos algunas comunidades. Allí nos dimos cuenta de que hay muchos que no tienen acceso a la leña y al gas para cocinar. En la Puna, una familia puede estar caminando tres horas para encontrar leña para poder cocinar. Cuando vuelve, prende el fuego en el piso de su casa y eso genera problemas de salud por el humo y, además, se va destruyendo todo al alrededor. Luego vienen los problemas económicos, porque cuando no hay leña se debe comprar y cuando no hay gas en garrafa, se debe comprar a precios muy elevados. Hace 8 años propusimos estas cocinas solares. Siempre se pensó que no iban a ser un regalo sino que íbamos a enseñar a construirlas. Y eso fue primordial porque la gente vio que podía aprender a construir y vieron que la cocina era suya. Se está transformando la vida de la gente. Nos dimos cuenta que además de cubrir necesidades básicas se estaban utilizando como una fuente laboral. Hay mujeres que llevan sus cocinas a las ferias y fiestas patronales donde cocinan bollos y empanadas y venden. Eso es un emprendimiento desde la casa, donde la mujer pueda cocinar, mirar los chicos y seguir trabajando. En 8 años ya trabajamos con 3 mil familias y estuvimos en 50 comunidades como Guachipas, La Viña, Moldes, Nazareno y también vamos a barrios donde la mujer tiene la misma problemática que en la Puna. Viven en zonas sin el servicio y no es fácil conseguir la leña en una zona urbana.

¿Quiénes son los inversores?
Somos nosotros, sos vos, es la gente que en todo momento está aportando. La familia que se verá beneficiada también aporta. Cada vez que vamos a un pueblo pedimos la participación de padrinos que nacieron en otras condiciones y que tuvieron otras posibilidades de vida y que dicen "yo quiero dar una mano". Eso es lo más enriquecedor.

¿Cómo fue la postulación a Abanderados?

Se hizo hace cuatro meses atrás. Yo no lo sabía. Me postuló Josefina, y después recibí un mail pidiendo más información sobre el proyecto y el viernes pasado nos avisaron que estamos dentro de los 8. Tal vez se presentaron mil y este año tenemos la oportunidad porque el costo energético en 2016 es caro. Pero en el momento que viajemos a Buenos Aires es fundamental saber que no somos solamente nosotros, sino mucha gente que está en esto.

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