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Policías balearon con una escopeta, por la espalda, a un colombiano en Orán
Un ciudadano colombiano perdió la vida en manos de un policía de la Provincia en un inexplicable episodio donde el arma del efectivo, supuestamente, se disparó accidentalmente.
El lamentable suceso ocurrió en la noche del domingo en el barrio Aeroparque de la ciudad de Orán.
Según el informe policial elevado minutos después del incidente, el ciudadano José Henao Ortiz estaba junto a su hijo sobre calle Corrientes y pasaje Avellaneda de esa barriada, peleando con un argentino apodado "Chaqueño".
Henao Ortiz, de 48 años, fue baleado con una escopeta desde el móvil 1099 y luego fue derivado poco después al hospital San Vicente de Paúl.
Según la Policía, el móvil había sido desplazado para verificar un desorden en el lugar donde dos personas intentaban agredir a una tercera de manera demencial.
Al llegar el patrullero, uno de los beligerantes se dirigió contra el móvil arrojando piedras al vehículo oficial y a una mujer policía. Ella se encontraba sobre la vereda cubriendo una consigna por violencia familiar y el accionar del colombiano puso en riesgo su integridad física.
Por ello el chofer del patrullero frenó bruscamente el rodado y allí un uniformado disparó la escopeta que llevaba a su cargo otro efectivo, a una distancia de 10 a 15 metros del colombiano, un hombre de contextura robusta.
El herido, luego de la detonación, se aproximó al móvil policial insultando y amenazando a los uniformados, para luego dirigirse a su vivienda, ubicada en la esquina de calle Corrientes y Avellaneda, de donde salió portando una linterna de gran tamaño con la que alumbraba e increpaba a los policías preguntando "¿quién me pegó el tiro?".
En tanto, el acompañante del agresor, aparentemente su hijo, tomó una moto e intentó embestir al personal policial.
Allí se produjo la detención de los dos colombianos quienes se resistieron abiertamente al procedimiento.
Henao Ortiz fue trasladado en el móvil 1099 hacia el hospital local ya que presentaba lesiones en la zona de la espalda, mientras que el otro, de contextura delgada de nombre Andrés Felipe Cortez Castillo, de 20 años, fue llevado en el móvil 1100 junto a su moto hasta la comisaría 20.
La muerte
Luego del incidente, la Policía acordonó el lugar a fin de preservar el lugar del hecho, ordenando al jefe de la Brigada de Investigaciones que se haga cargo de las averiguaciones y que la División Criminalística realice las diligencias de rigor.
Asimismo, se hicieron presente en el lugar la fiscal penal 3, Claudia Carreras, quien dirigió las pericias de campo. Se procedió al secuestro de un cartucho AT calibre 12/70 y se documentó la presencia de seis manchas de sangre.
Por disposición del Juzgado Correccional y de Garantías 2, a cargo de Claudio Parisi, se procedió al secuestro de las armas, teléfonos celulares y uniformes del personal interviniente.
Por otra parte, se supo que participaron de la gresca los colombianos Andrés Felipe Cortez y José Henao Ortiz (quien murió poco después) y el ciudadano argentino Luis Lisandro Masa, alias "Chaqueño", quien se halla prófugo. A la 1.30 se realizó la autopsia a cargo del médico de tribunales Manuel Guerrero, juntamente con el médico legal de Policía, Darwin Paredes. Se determinó que la causa del deceso fue por "paro cardiorrespiratorio, infarto de miocardio y politraumatismo asociado a lesiones por arma de fuego superficial".
Préstamo de dinero con alto riesgo de cobro violento
Es muy sabido en Orán y en casi todas las grandes ciudades de Salta que los capitales de narcos colombianos son utilizados por sus conciudadanos en Argentina para generar trabajo entre los inmigrantes de esas latitudes.
La mayoría de estas personas se dedican a cobrar las cuotas usurarias, otros a vender los préstamos y otros a silenciar a quienes los denuncian vía soborno.
Así trabajan en tranquilidad sometiendo a los incautos ciudadanos argentinos a una cruel esclavitud económica.
En algunos casos los pagos de las cuotas son semanales, en otros quincenal y los de mucha confianza llegan a ser mensuales. Por mil pesos llegan a cobrar hasta 1.500 pesos en el mismo mes. Hubo casos de comerciantes que cuando pidieron estos préstamos fueron visitados por varios colombianos, quienes les advirtieron sobre una modalidad de cobro no establecida.
La misma consiste en llevarse los bienes del moroso, cualquiera sea éste. La negativa a dicha operación genera una violenta reacción de los cobradores. Muchos de estos casos no llegan a la Justicia por miedo y otros no prosperan. La violencia de la pelea en Orán, según vecinos, pudo estar enmarcada en una deuda impaga y en el estado de ebriedad de quien ahora se encuentra pró fugo.

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