Mañana, los creyentes de la Virgen de Urkupiña en la ciudad de Salta como en Quillacollo (Cochabamba, Bolivia), donde está su templo, le rendirán honores a quien consideran "la Mamita", su protectora. En la capital salteña, la iglesia de El Pilar (Mitre 1428) organizará la procesión y cuatro misas de acción de gracias. A las 15 partirá la imagen que atesoran los muros de la parroquia. Esta fue la primera en llegar a la ciudad.
La Virgen se dirigirá al Campo Histórico de la Cruz y se espera que a las 15.30 se inicie la procesión. En el Año Santo de la Misericordia, la novena y la fiesta central de la Virgen se exaltan bajo el lema "Muéstranos, Madre, esos tus ojos misericordiosos".
El padre de la iglesia de El Pilar, Javier Mamaní, le contó a El Tribuno: "Lo que se quiere proponer a los fieles de la Virgen de Urkupiña es que reflexionen para que ella nos mire con sus ojos misericordiosos, para que podamos hacer lo mismo con los demás, que salgamos de nosotros mismos y que nos lleve al compromiso con el otro".
Esta es la primera vez, después de seis años, que coincide el día de la Virgen con un feriado nacional. "Año a año fluctúa bastante la cantidad de personas que se acercan porque muchos trabajan. Esta vez, por el feriado, es probable que vengan más personas", dijo el sacerdote. Contó que desde la catequesis se popone purificar los excesos de la fiesta de la Virgen como sucede con las comidas, bebidas y hasta con los fuegos artificiales. "Hay que tratar de convivir de la mejor manera", reflexionó.
Mañana se oficiarán misas a las 9, 12, 19.30 y 21, en la iglesia de El Pilar.
La bendición de los vehículos se iniciará a las 9, por calle Anzoátegui. El año pasado se bendijo a unos 90 vehículos, más las ofrendas.
Fervientes creyentes
Para muchas familias, mañana será un día de fiesta, de agradecimiento y de comunión con su protectora. Un día en el que revivirán el rito que se cumple en Quillacollo, cuando cada 15 de agosto, luego de la misa, las personas van en procesión al cerro Quta (calvario) para extraer pedazos de piedra, que representan los pedidos. Por ejemplo, Nora Tayra Sánchez heredó la fe en la Virgen de Urkupiña de su mamá, Selva. Mañana junto a su familia y decenas de personas, muchos conocidos y otros nuevos por conocer, compartirán una jornada de agradecimiento y alegría. Nora organiza el ritual a la Virgen, que trajo su madre desde Quillacollo. "Ella fue a Cochabamba cuando me estaba por casar. Fue a comprar telas para mi vestido y el ajuar", contó la mujer. La providencia hizo lo suyo y Selva llegó a Bolivia un 15 de agosto y así descubrió la devoción por la Virgen . Ese legado de fe no solo lo recibió Nora sino que también lo recibieron sus hijas.
Hoy está todo listo, solo queda terminar la corona de flores que seis voluntarias tejerán para disponerla en el altar. Nora, junto a otra persona, será la encargada de vestir a "la Mamita" con un atuendo especial. Luego irán en procesión hasta la iglesia central de Animaná, lugar natal de la mamá de Nora y donde permanece la Virgen la mayor parte del año. Celebrarán la misa y más tarde 150 personas compartirán una comida y un abrazo fraterno.
"Ella está en Animaná porque mi mamá nació en ese lugar y porque ella siempre nos contó que la Virgen le cumplió el milagro de darle lo que había pedido. Fue el terreno en donde hoy está la Virgencita", relató la mujer. Remarcó que el ritual de agradecimiento se trata de una fiesta, hecha para compartir con el pueblo y no de la fiesta de una familia en particular. "Por todo eso es que no es una celebración cerrada. Puede asistir el que quiera. Nosotros sabemos que el que cree en la Virgen tiene que tener el corazón abierto y, por ende, acá se comparte entre todos. Cada uno colabora con lo que puede y con lo que quiere ofrecer".
Héctor Cruz le aseguró a El Tribuno que Urkupiña es milagrosa porque él y su familia recibieron sus bendiciones. "La devoción a esta Virgen es muy fuerte, sobre todo la creencia familiar es impresionante. Te acercás los 15 de cada mes a las iglesias y ves a nenes que apenas caminan con la Virgencita en las manos".
Héctor dice que se acercó a la Virgen para pedirle por la salud de su mamá, por trabajo y protección a los hijos de su señora.
Walter Vilte, comerciante salteño, hace 14 años que organiza junto a su amiga Cati la fiesta para agradecerle a quien considera su patrona y guía. También organiza las fiestas de otras personas. "En las fiestas, las familias tratan de poner lo mejor de lo mejor", contó Walter, y agregó que el gasto actual del cotillón para una fiesta de 200 personas ronda los 12 mil pesos. "También le preparo una fiesta de agradecimiento a la Virgencita. Lo que hacemos es replicar el ritual que se hace en el calvario", contó. Además describió esta experiencia como sanadora y llena de espiritualidad. "Todos los años te enterás de las bendiciones recibidas. No solo son materiales sino en salud, se forman parejas, se da el trabajo y más", señaló.

OTRAS FORMAS DE AGRADECER

Un cabello particular
Lourdes Caliva es peluquera. Este año varias familias le confiaron la responsabilidad de confeccionar las pelucas de las imágenes de la Virgen de Urkupiña. "La mayoría son personas que quieren agradecerle a la Virgen y donan su cabello para que les haga las pelucas". En general, el color del cabello es castaño oscuro o negro, de unos 50 centímetros en promedio. El trabajo es íntegramente a mano".
Una ofrenda de canto y baile
Javier López está a cargo de la comparsa salteña Wayra. Además de incluir coplas y danza, incluyó instrumentos andinos. La agrupación que le rinde honores a la Virgen en la iglesia de El Pilar hace cinco años. "Lo hicimos porque la comparsa se estaba por desintegrar y ella nos hizo el milagro. Soy artista plástico y le pinté un cuadro con su imagen que llevamos siempre a nuestras actuaciones", dijo.
Un fiesta comunitaria, sencilla
Héctor Cruz participa de una fiesta que se organiza entre trabajadores de las fincas ubicadas a la vera de la ruta 21, camino a San Agustín. Se hace en un espacio prestado de una de ellas y es más fraterno. "Aun cuando no me conocían, esas familias me hicieron sentir parte del grupo, de esa comunidad", contó Héctor, quien se dedica a realizar filmaciones. Colabora con lo que puede, por ejemplo gaseosas.
Tiempo, voluntad y dinero
Las fiestas en honor a la Virgen de Urkupiña se organizan de diferentes maneras. Algunas tienen de todo. Por ejemplo Walter Vilte contó que el año pasado organizó una celebración que incluyó desde el rezo de la novena hasta la fiesta del día 15. El costo fue de unos 150 mil pesos. "Las familias no escatiman y trata de poner lo mejor de lo mejor al servicio de todos", contó en diálogo con El Tribuno.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


avalos lerma
avalos lerma · Hace 3 meses

pobres pero Dios los perdona por su ignorancia

RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 3 meses

BOLIVIANOS Y LA PUTA QUE LOS PARIO.

Re KennethU
Re KennethU · Hace 3 meses

Lástima el bochinche que arman en las procesiones. Antes era más simpático porque no andaban con un camión cargado de parlantes a todo volumen.

enrique alcala
enrique alcala · Hace 3 meses

Todos bolivianos, cortaran col les y la mugre que dejaran ni hablar.

SEBASTIAN FLORES
SEBASTIAN FLORES · Hace 3 meses

UHHH QUE PURO ARGENTINO Q SOS.TENES SANGRE PURA?UN LIBRITO DE HISTORIA PARA ENRIQUE ALCALA


Se está leyendo ahora