Otro incendio provocó un desastre en un barrio pobre de la ciudad de Salta. Ocurrió el jueves al mediodía en el barrio Cerámica. Esta vez, un cortocircuito afectó la humilde casita de madera de Susana Godoy, quien vive con ocho hijos en el lote 8 de la manzana I, entre la cancha del servicio del 911 y la cancha de la Liga Salteña de Fútbol.
"El fuego se desató pasadas las 12.30 y no hubo manera de detenerlo. Los vecinos llegaron rápido, pero no pudieron hacer nada. Perdí todo", dijo Susana llorando.
Uno de los tantos problemas que tiene el barrio es que casi nunca hay agua, lo que genera bronca entre los vecinos. El reclamo por la falta del servicio ya es histórico en el lugar.
Aunque la gente de la zona acudió rápidamente cuando comenzó el fuego, nadie pudo combatir las llamas que consumieron la prefabricada de Susana en pocos minutos.
La solidaridad de los vecinos fue la única ayuda que recibió la damnificada. Doña Analía, de villa Floresta, donó unas maderas y otros conocidos, paredes de prefabricadas en desuso.
Varios muchachos del barrio le construyeron una improvisada vivienda en donde puede resguardarse con los chicos de la lluvia y del repentino frío que llegó el viernes.
Otras familias solidarias donaron bolsas de cemento y rápidamente le hicieron un contrapiso más o menos liso, pero con mucho corazón.
Al margen de eso, a Susana Godoy no le quedó nada. Ella vive con sus ocho hijos, que tienen entre 12 a 20 años. Además se hace cargo de una nieta: Nahyara, de 4 años.
Con toda su inocencia, la nena disfruta de sus zapatillas diferentes, una blanca y otra negra, porque no tiene noción de que perdió toda su ropa en el siniestro.
Susana es una mujer sin marido que crió a sus hijos sola. Ella hace comida para ofrecer y además vende gelatinas y palitos de agua. Además, trabaja limpiando casas, pero los ingresos por esos trabajos no son suficientes para recuperarse.
Además las llamas se llevaron los medicamentos para el asma de uno de sus hijos, para la epilepsia de otro y los de la presión alta para ella.
Hoy, la familia de Susana necesita de todo, por lo que acude a la solidaridad de la gente para conseguir vestimenta y alimentos, que es lo más urgente. Los interesados en ayudar a Susana pueden comunicarse al 0387 -154870426.

Sin agua

El mayor conflicto que vivió la barriada se produjo en enero de este año, cuando decidieron salir a la avenida Artigas y realizar un corte de calle de cinco días consecutivos.
Ocho años de un servicio clandestino y más de una semana sin una gota de agua desencadenaron una protesta sin precedentes de más 120 horas.
Sin embargo, nada se consiguió y las promesas de solución de Aguas del Norte, de la Municipalidad de la ciudad de Salta y de la Provincia nunca llegaron a cumplirse.
Cuando levantaron el corte lo vecinos se comprometieron a regularizar los lotes en Tierra y Hábitat. Luego sería Aguas del Norte la que haría los proyectos para las obras de agua y cloacas, las cuales serían aprobadas por Obras Públicas.
Hasta el presente nada se hizo y todo hace prever que se viene otro verano "caliente" en el este salteño, sin agua y con muchas broncas.

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Sección Editorial

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