Solo en uno de los tres centros de fertilización asistida que hay en Salta, 6 pacientes oncológicas congelaron sus óvulos en lo que va del año. La criopreservación o congelamiento de óvulos es una técnica utilizada, entre otros casos, para preservar la fertilidad de mujeres jóvenes diagnosticadas con cáncer. Dicho de otro modo, hoy es posible ser madre después de la quimioterapia o algún otro tratamiento oncológico y haber superado la enfermedad. Es una técnica relativamente nueva, aunque quizás no tan difundida, que en lo que va del año y en un solo centro médico -hay 3 en Salta- 5 mujeres se recuperaron de la enfermedad y están disfrutando de su embarazo.
El médico salteño Juan José Aguilera, especialista en reproducción asistida, explicó a El Tribuno que el objetivo del congelamiento de óvulos o criopreservación es preservar la fertilidad. Hoy más del 80% de las mujeres se cura del cáncer, en cualquiera de sus tipos. "Una vez superada la enfermedad, probablemente ya no le funcionen los ovarios, entonces esa mujer tiene la alternativa de la maternidad con sus óvulos sanos que decidió guardar antes de los tratamientos oncológicos", señaló.
Aguilera dijo que cada vez es más frecuente que lleguen a su consultorio pacientes derivadas de oncólogos. "Por eso es importante concientizar no solo a la población, sino también a los médicos", subrayó el especialista.
Aunque en Salta este tipo de tratamientos se hace desde hace unos 7 años, recién hace 2 que empezaron a aumentar las consultas y las derivaciones. Destacó que "las cosas empezaron a cambiar" con la aplicación de la ley N§ 26.862 de acceso integral a los procedimientos y técnicas médico-asistenciales de reproducción médicamente asistida, sancionada en 2013. La norma dispone, entre otras coberturas, la preservación de óvulos en aquellas mujeres que por alguna causa médica pueden perder su fertilidad. Además, obliga a las obras sociales a cubrir el 100 por ciento del tratamiento de preservación que cuesta, aproximadamente, 35.000 pesos sumado a 20 o 25 mil pesos de la medicación indicada para el tratamiento de extracción de óvulos.
Los riesgos del tratamiento son mínimos; la frecuencia de complicaciones está por debajo del 0,5%, confió el especialista.
Aguilera explicó, también, que este tratamiento puede alcanzar igualmente a los hombres jóvenes afectados por cáncer. La técnica es más sencilla a partir de una muestra por masturbación. "La congelación del semen es mucho menos complicada desde el punto de vista técnico porque, de los millones de espermas congelados, solo necesitamos uno para inyectar en el óvulo. En el caso de la mujer, en cambio, se pueden congelar 10 o 12 óvulos y no servir ninguno", indicó.

Nuevas conductas sociales


Otro caso frecuente de congelamiento de óvulos es por la generalizada conducta de las mujeres de este tiempo de postergar la maternidad. "Es una decisión directamente relacionada con la fertilidad, porque mientras más se posterga tienen menos chance de quedar embarazadas. Entonces, por cuestiones laborales, económicas, financieras, profesionales, estas mujeres van postergando la maternidad y cuando se percatan tienen 40 años", explicó Aguilera. Y continuó: "El congelamiento de óvulos debería hacerse en aquellas mujeres que son fértiles hoy y quieren preservar esa fertilidad hacia el futuro. Si tiene menos de 35 años, no tiene pareja, es fértil, pero no tiene aún proyecto de familia, puede congelar sus óvulos hoy, por ejemplo, a los 32 años y usarlos a los 40. En este caso el embarazo tiene una chance del 60%, no de un 10%, porque depende de la edad de los óvulos, no de la edad de ella. El objetivo del congelamiento de óvulos o criopreservación es preservar la fertilidad", sintetizó el médico especializado en Francia y España.

Todo depende de la edad

Las técnicas no son infalibles y el éxito depende de la edad. Aguilera explicó que "cualquier mujer, mientras tenga óvulos, puede hacerse un tratamiento, pero la edad es el factor pronóstico más importante en reproducción. A mayor edad, menos chances: una mujer de 35 o menos años tiene un 50-60% de posibilidades y después de los 40 se embaraza 1 de cada 10". El médico detalló que dentro del útero de la madre, cuando todavía es un feto, una mujer llega a tener hasta 7 u 8 millones de óvulos; cuando llega a la pubertad y menstrúa por primera vez, tiene 300 mil. Y cada ciclo menstrual va perdiendo óvulos, porque no es un solo óvulo el que se pone en carrera para madurar, pueden ser 3, 8, 5. Cuando tiene 40-45 años, más o menos, con la llegada de la menopausia, se queda sin óvulos, deja de tener ciclos".
A las mujeres de más de 40 años, en general, se les ofrecen tratamientos con óvulos donados por mujeres jóvenes. "Así, una mujer de 40-45 años tiene una chance de un 60% con una ovodonación y de menos del 10% con sus propios óvulos", consignó Aguilera.

Fertilización asistida

Se llama fertilización asistida a los tratamientos y procedimientos que se hacen para lograr embarazos en aquellas mujeres que no pueden lograrlo naturalmente. Hay dos técnicas: de baja complejidad y de alta complejidad.
En la primera, la unión del espermatozoide con el óvulo ocurre dentro del cuerpo de la mujer. En la de alta complejidad, la unión del espermatozoide y el óvulo ocurre fuera del cuerpo de la mujer, es decir, en un laboratorio.
La técnica por excelencia de baja complejidad es la inseminación intrauterina.
La de alta complejidad puede ser: fertilización in vitro (FIT) e Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI, en inglés).
En el FIT se sacan los óvulos y se colocan en una cápsula junto con los espermatozoides y se produce una unión espontánea. El ICSI es para aquellos casos en los que el varón tiene muy pocos espermatozoides. Se toma uno, se coloca en una aguja y se introduce en el óvulo.

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