Francisco Scaravilli es amante de la arquitectura y de la historia, guía de turismo profesional que un día decidió tomar un avión que lo llevó directo a Barcelona. Los motivos fueron dos: se enamoró de una catalana que conoció cuando llevó a un contingente de turistas a conocer Humahuaca. El otro, fue tomarse un descanso en su vida colmada de viajes.
"Ese mes significó un cambio rotundo para mí", le dijo Francisco a El Tribuno. "Llegar a Barcelona es como estar en la cuna del turismo. Para aquellos a los que nos apasiona esta profesión, es maravilloso", dijo Francisco con cierto acento catalán. Al mes regresó a Salta, vendió sus cosas y retornó a España ya para quedarse. En muy pocos meses se casó con Sara Pruñonosa, pedagoga de profesión y su compañera de aventuras desde hace 8 años.

Volver a empezar

Dejar Salta significó no solo dejar sus afectos y su familia sino también desprenderse de su empresa de turismo y de sus bienes para comenzar de nuevo en otras tierras. Los inicios, como en la mayoría de los casos, no fueron fáciles. "Llegué con la idea de trabajar en turismo, por supuesto, pero me encontré con algunas situaciones complejas, por un lado ya comenzaba a sentirse la crisis y por otro, las agencias de turismo tienen muy pocos empleados en planta porque todo lo manejan por internet", agregó Francisco. Eso lo obligó a realizar diferentes actividades, como emplearse temporalmente en una plataforma virtual de educación a distancia, después en una cadena de restoranes como mozo, hasta que le llegó la oportunidad de trabajar en hostales. "Cuando todavía estaba trabajando como mozo, una amiga también salteña, Noelia Carrizo, me dijo que en el hostal en el que trabajaba ella necesitaban gente. Me presenté y así volví a acercarme al turismo. Trabajé mucho tiempo gerenciando hostales hasta que se dio la oportunidad de rendir el examen para obtener el carnet español que me acredita como guía de turismo. Entonces comencé a hacer las dos cosas, administración y guía hasta que pude optar por ser guía independiente. Trabajé bastante tiempo como autónomo hasta que llegó una empresa mexicana que me convocó para unirme a su plantilla y me uní a ellos porque me convenía económicamente.
A los turistas que visitan Barcelona les resulta llamativo ver a un argentino guiando en monumentos históricos y religiosos como es el caso de la Sagrada Familia que Francisco conoce como pocos. Se puede dar el lujo de explicarle a los propios catalanes la historia de esa iglesia monumental todavía en proceso de construcción, fruto del talento del célebre Antoni Gaudí i Cornet. "Mis circuitos son relativamente cortos, salvo cuando tengo que viajar hasta el Monasterio de Monserrat, de ahí todo es ciudad. Muchas veces los mismos catalanes me dicen: "He vivido toda la vida aquí y me entero de cosas que no sabía de boca de un argentino", eso es muy gratificante. Además estoy todo el tiempo leyendo, estudiando, nutriéndome. Nunca digo lo mismo, siempre voy sumándole datos", agregó.

La Casa de Salta

En una peña en Barcelona, Francisco conoció al salteño Emilio Tello. "Charlamos y resulta que los dos habíamos vivido en barrio San Carlos y en Barcelona también éramos vecinos. Al grupo se sumó Noelia y comenzamos a pensar que estaría bueno crear una Casa de Salta, así como ya existe la de Mendoza y otras. Mientras nos organizábamos se acercaba la conmemoración de nuestro héroe gaucho, Martín Miguel de Gemes y decidimos hacer la Guardia bajo las Estrellas en una playa. Esa fue nuestra primera actividad. Hicimos un banner e invitamos a la gente a acercarse y comentarle de qué se trataba. Fue muy emocionante. El otro encuentro muy importante fue la misa por el Milagro. El próximo año será ya una procesión"

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Sección Editorial

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German  Ruarte
German Ruarte · Hace 1 mes

PARA QUE CUAL ES LA IDEA, SI DESPUES, LOS ESPAÑOLES, LA VAN A QUERER PRIVATIZAR, Y LES VAMOS SALIR DANDO EL TRIPLE , COMO HICIERON CON REPSOL -Y.P.F , NO DEJA NOMAS QUE SALGAN LOS GALLEGOS DE SU TERRUÑO, Y QUE VENGAN A GASTAR ,LOS MISERABLES MANGOS AL PAIS.


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