Lamentablemente el alcohol, la droga y la violencia son moneda corriente luego de los encuentros deportivos, a los que acuden masivamente las familias. El domingo pasado dos grupos antagónicos se arrojaron piedras y palos en plena calle, en la zona de San Jorge, al norte de la ciudad de Rosario de Lerma. La gente se escondía en las casas por temor a ser atacada o sufrir algún golpe. Varias propiedades tuvieron roturas de vidrios por este episodio, hasta que la policía logró despejar la zona, pero no hubo detenidos. Finalmente, el partido de fútbol entre Bella Vista y San Jorge se suspendió.
Ese mismo día, por la noche, la Dirección de Protección Ciudadana, a cargo de Juan Ochoa, dio a conocer el robo de utensilios y daños menores sufridos en el complejo deportivo de esa barriada.
"Estamos preocupados por estos hechos de violencia, que se producen tras la finalización de algunos partidos de fútbol de la Liga Rural. Ya nos reunimos con las autoridades policiales por este tema. Vamos a tener que poner mano dura. Si ocurre otro hecho similar se suspenderá toda la Liga Rural", advirtió el funcionario municipal.
Sin embargo, algunas hinchadas no hacen caso a las advertencias. En la zona norte, en el barrio Ecosol, durante un partido de fútbol de la misma Liga Rural, un grupo de inadaptados ingresó al predio de la escuela especial Jean Mermoz para utilizar los patios como baño público, estropeando los alambrados y la pequeña arboleda de la institución. La directora asentó la denuncia en la comisaría local por los daños sufridos. "Las tardes de domingo se están volviendo muy violentas en Rosario por estos hechos. No son todos los equipos, pero los directivos de la Liga deberán tomar medidas", dijo Ochoa.

Datos llamativos

La Liga Rural de Fútbol de Rosario de Lerma está presidida desde hace tres semanas por el concejal Damián Puca. El Tribuno logró dialogar con el dirigente sobre estos hechos de violencia: "Lo del domingo fue un hecho desafortunado. Se había suspendido el encuentro de fútbol porque no ofrecía garantías. La Liga sanciona con fuertes multas y suspensiones estos hechos. Pero los violentos son barras que se esconden detrás del aliento a los equipos. No son las hinchadas. Lamento lo ocurrido y vamos a sancionar a los equipos que no entiendan que el deporte es integración y no violencia".
"Lamento decirlo, pero hay factores sociales que influyen en estos eventos deportivos. Todos debemos trabajar para erradicar estos hechos de nuestras canchas", dijo Puca.
La Liga tiene fichados alrededor de 1.500 jugadores de fútbol en 38 equipos en diferentes divisiones distribuidos en varios puntos de la zona periférica de Rosario de Lerma. No es la primera vez que se reclama por este tipo de episodios violentos tras los encuentros de fútbol. Incluso una alta fuente policial reveló a El Tribuno meses atrás datos preocupantes que se desprenden del seguimiento de estos partidos.
De las denuncias por violencia doméstica originadas los domingos, dos tercios corresponden a personas que participaron de estos partidos de futbol o son parte de la hinchada de estos equipos. Es decir que la violencia se traslada a los hogares.

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Sección Editorial

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RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 27 días

INSISTO EL PROBLEMA ES LA NEGRADA.


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