"¿Serán lunas, serán soles?, ¿son velitas, son faroles?, ¿son estrellas que han bajado, con los niños a jugar?", dice Silvia Castro, la escritora costarricense, en Luciérnagas. Se trata de la obra titulada "En el agua más clara". Allí habla del mundo, desde la mirada de un niño, que lo descubre, marcado por la curiosidad innata. Con este rasgo afrontan, el día a día cientos de padres, quienes además de dejar que sus hijos descubran su entorno, deben tener la mirada atenta para evitar accidentes en el hogar.
La toxicóloga Adriana Flores Blasco, que trabaja en el hospital Materno Infantil, señaló: "La consiga es adelantarse a lo que el niño podría hacer para evitar un accidente".
La especialista mencionó que los riesgos de los accidentes en el hogar varían según la edad de los pequeños. Según la médica, prevalecen las caídas de los niños hasta un año de vida y la ingesta de medicamentos de adultos, en chicos de entre dos y tres años.
"Son muy frecuentes las ingestas de medicamentos por accidente. Seguro vemos en la guarda uno o dos niños por día con este problema. Toman remedios que encuentran a mano. Por ejemplo, los anticonceptivos de la mamá, la pastillas para la presión, entre otros que encontraron en la mesa de luz, en la cómoda o en la puerta de la heladera", contó. Agregó que todos esos lugares son inseguros para colocar medicamentos. "Hay que tenerlos en lugares altos y, si se puede, bajo llave", aseguró la toxicóloga.
Sobre las caídas, Emanuel Segura, médico de familia en el centro de salud 11 de Ciudad del Milagro, explicó que a partir de los cuatro meses, el bebé aprende a girar, a darse vuelta y, desde los seis, se empieza a mover mucho más. "En la salita los casos más frecuentes son los niños que se caen de las camas, de las sillas porque no tienen nada que los contenga y como se mueven más, eso colabora", explicó Segura. Además, dijo que observa este tipo de accidentes en niños de hasta un año de vida.
Justino Ustares, pediatra, contó que recibe varias consultas por las caídas de los más pequeños. También observó que, cuando a un niño le dan la responsabilidad de cuidar a otro como puede ser un hermanito más pequeño, "a veces los alzan y no aguantan el peso y se les cae. Son accidentes leves, pero no dejan de ser prevenibles".
Flores Blasco remarcó que los productos tóxicos como los del cabello, los que se usan para limpiar las casas, los autos y motos son altamente tóxicos para los niños.
"Los toxicólogos solemos decir que en los hogares se debe evaluar el costo beneficio de comprar o llevar ciertos productos a la casa. Un ejemplo son los productos de limpieza. Cuando vamos al súper, antes de comprar uno hay que pensar cuánto beneficio me aporta en relación al niño o niños que tengo en casa", concluyó.

La edad, riesgos y cuidados

Los riesgos de accidentes en un niño recién nacido y hasta los primeros meses, tienen que ver con las asfixias. Para ello hay que alimentar al bebé con leche materna, acostarlos siempre boca arriba y no fumar en el ambiente en el que está su cuna. "Es muy poco probable que un chico se aspire con la leche de su mamá, pero muy probable que lo haga con la mamadera. Lo mismo es el hecho de que duerman boca arriba, que no estén muy abultados, con colchas muy importantes, en cuanto al tamaño y el peso", explicó la especialista.
En niños, a partir de los seis meses, la toxicóloga del hospital Materno Infantil resaltó evitar las caídas de los bebés. En este momento de vida, el bebé si bien no gatea ni camina, se mueve más. "No se puede dejar al bebé solo sin ninguna protección como una silla, baranda o algo que lo proteja de que se deslice y caiga. Jamás dejarlos solos en el baño o en un lugar con agua porque se pueden ahogar", dijo Flores Blasco.
Cuando empiezan a gatear o a caminar hay que tener otros cuidados. El primero y principal, dicen los pediatras consultados, es tapar todos los enchufes de la casa que sean de fácil acceso. El andador está prohibido porque estos son la principal causa de accidentes en los menores de un año. También porque no ayuda al desarrollo motriz del niño. "Es darle un vehículo a un niño que no puede controlar su cuerpo sobre su eje", gráfico la toxicóloga. La luz de alerta se enciende sobre dos ambientes: la cocina y el baño. "En la cocina hay que tener cuidado porque debajo de la pileta generalmente se guardan todos los productos de limpieza que son todos tóxicos. Los limpiadores son cáusticos. No hay que dejarlos a mano del niño", detalló. "En cuanto al baño hay que tenerlo cerrado", dijo la médica. Allí hay objetos peligrosos: el inodoro es uno, y el botiquín porque se guardan productos tóxicos.

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