¿Qué hacemos con las pilas? sigue siendo la pregunta del millón. Algunos las tiran a la basura como si fuesen un residuo más; otros las amontonan en algún recipiente y después no saben qué hacer. En uno y en otro caso, ¿cuál es el destino final?, ¿con qué consecuencias para el ambiente?
Sobre el punto, Mónica Morei, jefa del programa Registros Ambientales, de la Secretaría de Ambiente del Gobierno provincial adelantó que el área a su cargo trabaja en un proyecto piloto para la disposición final de las pilas.
"El problema -explicó la funcionaria- es que no hay reciclado. Recién hace dos o tres meses, la universidad de La Plata inició un proyecto para el reciclado, pero es un proyecto piloto, muy pequeño, que en realidad daría solución a una población de no más de 8 mil habitantes. No es algo que por ahora se pueda aplicar como reciclado en todo el país. Es experimental, recién empieza, no tienen escala como para que nosotros podamos mandar nuestras pilas ahí".
"En este momento -agregó- la única solución es la disposición final en rellenos de seguridad, lo que también es un problema porque no hay muchos rellenos de seguridad en la Argentina". Morei señaló luego que la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, tiene prohibición de ingreso, o sea que tampoco ahí se pueden llevar las pilas acumuladas, y recordó que el año pasado, una empresa de Salta pidió autorización para hacer el almacenamiento temporario y luego la disposición final de pilas en un relleno de seguridad en la provincia de Córdoba. "O sea -resumió- en Salta, en este momento, hay una empresa habilitada, el asunto es quién paga esos costos. Las empresas que están inscriptas en el Registro de Residuos Peligrosos de la provincia de Salta, las disponen con esta empresa que es Hábitat Ecológico, que las transporta a Córdoba. El problema es qué hacemos con los depósitos que tiene la población en general, con el ciudadano común".
Este año, el área de gobierno que encabeza Morei diseñó un proyecto piloto para armar un sistema en el cual el ciudadano pueda llevar las pilas a un lugar determinado, la empresa autorizada las pase a buscar y las lleve a Córdoba. "Iniciamos un proyecto con una experiencia piloto en Orán, un municipio con población media con el cual podamos tener datos para ver si podemos proyectarlo a nivel provincial. En este momento está en análisis en el Departamento Ecológico de esa municipalidad", consignó.
"La propuesta -siguió- es que el ciudadano tire las pilas en lugares preestablecidos. Nosotros habíamos pensado en tener como socio a Edesa, empresa que tiene asiento en toda la provincia y que en sus delegaciones de cada localidad recoja las pilas desechadas por el ciudadano común en los lugares que ellos dispongan. A partir de allí la empresa Hábitat Ecológico los almacene en su planta en Salta y cuando tenga volumen los disponga en el relleno de seguridad en Córdoba".
El proyecto de Ambiente de la provincia fue presentado en Orán en octubre. Las autoridades del área encabezadas por Morei ya tuvieron una primera reunión con Edesa para evaluar las posibilidades de llevar adelante una tarea conjunta en todo el territorio provincial. Mientras, en Orán llevan adelante la prueba piloto.
"Esperamos que el año que viene, estimo en febrero o marzo, ya tengamos resultados como para avanzar en esta idea y ver cuándo lo replicamos en otros municipios", remarcó Morei.
Sistemas especiales
La Ley 25916 de Residuos sólidos Urbanos en la que se establecen presupuestos mínimos dice que los municipios tienen que establecer sistemas especiales de gestión para los residuos que son peligrosos pero domiciliarios.
"Eso es competencia de los municipios, pero si esos sistemas no funcionan no tiene sentido que la gente acumule las pilas y las tenga en sus casas porque eso supone una cierta peligrosidad", explicó Morei.
La Secretaría de Ambiente de la Nación establece que cuando se trata de pilas comunes (AA o AAA) tienen que ser tiradas con los residuos comunes, siempre y cuando la localidad tenga un sistema de recolección final en un relleno sanitario. Al tirarlas separadas hay menos riesgo porque un relleno sanitario está preparado para recibir residuos que pueden tener cierto grado de peligrosidad.

Algunas estrategias de gestión aplicadas en el mundo
Se presta especial atención a pilas y baterías con cadmio, mercurio o plomo. De acuerdo al informe elaborado por el Centro Regional del Convenio de Basilea para América Latina y el Caribe, con sede en Uruguay, el consumo medio anual de pilas domiciliarias en la región está en torno de 10 unidades por habitante, aunque esta cifra puede ser ligeramente menor en países desarrollados.
Todo manejo inadecuado de pilas y baterías agotadas resulta especialmente peligroso para la salud y el ambiente en general, especialmente cuando se tratan de pilas y baterías que contienen cadmio, mercurio o plomo. También debe prestarse especial atención a aquellas pilas y baterías que contengan metales como el manganeso, En la última década se ha observado un incremento del consumo de pilas Ni-Cd y pilas alcalinas, en detrimento de las pilas comunes. Asimismo, en los últimos años se ha estado reemplazando las baterías Ni-Cd por baterías secundarias de Ni-MH y de Ión-Litio.
En países desarrollados también ha habido un retroceso en el uso de pilas de óxido mercúrico, fundamentalmente como consecuencia de regulaciones dirigidas a controlar la liberación de mercurio en el ambiente.
En el mundo
Básicamente, las estrategias de gestión que se están implementando a nivel mundial son:
-Normativas que regulan los contenidos máximos o prohíben el uso como componente o aditivo de sustancias peligrosas. Esta es una estrategia que se ha comenzado a aplicar a nivel nacional, con la sanción de la Ley nacional Nº 26.184 que prohíbe en todo el territorio de la Nación la fabricación, ensamblado e importación de pilas y baterías primarias con las características que se establecen en dicha norma, como así también su comercialización.
-Concientización de los consumidores, para reducir el uso de pilas más peligrosas y minimizar sus riesgos. Fomentar el uso de pilas recargables, de bajo contenido en mercurio, reducir el consumo de pilas y baterías mediante el uso de equipamiento eléctrico conectado a red, evitar arrojar estos residuos a cloacas o cauces de agua, no quemarlas ni arrojarlas en basurales a cielo abierto.
-Programa de manejo de pilas y baterías usadas, separando las pilas del resto de los residuos domiciliarios.

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