No se han apagado aún los ecos del pasado 17 de junio de 2016. La verdad que ha sido un día atípico en su totalidad, día de congoja, alegría y reconocimiento; de congoja por ser un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del general Martín Miguel de Güemes, producto de aquella conspiración, ejecución de la traición y el crimen llevado a cabo con nuestro jefe gaucho.
De alegría por lo obtenido en el Congreso Nacional, que hace pensar en un cambio de mentalidad del puerto hacia el interior y de reconocimiento, por lo cual nos permite y nos obliga a tomar conciencia de lo ocurrido.
El reconocimiento no solo debe ser a los que operaron hoy en día, que actuaron con gran denuedo y perseverancia, se debe reconocer en el tiempo a los que difundieron la verdad histórica, como el Dr. Luis Güemes, que a través de la obra Güemes Documentado ha sentado las bases para su estudio; Bernardo Frías, con su Historia de Güemes o sea de la Independencia Argentina; Atilio Cornejo, Colmenares y por supuesto la obra del ingeniero Guillermo Solá, autor del Gran Bastión de la Patria, por que eso es exactamente lo que es el general Güemes.
Güemes ha trascendido ya las fronteras territoriales de la gesta de la Independencia y no puede interpretarse que se ha cumplido una etapa. No señor, recién comienza una etapa más importante aún, y a partir de este momento será responsabilidad de todos los que integramos la familia gemesiana, de todos los habitantes del territorio gemesiano, trabajar para que se logre la difusión en todo el ámbito de la Nación argentina de quien era el general Güemes, su participación y proyección a nivel nacional, cuál fue su papel en la epopeya libertaria, es decir la verdadera historia, no la de páginas amarillas, como aún se escucha de boca de los incultos, incluyendo a los desinformadores públicos.
El feriado obtenido no es lo importante, lo que sí lo es, y debe ser tarea de nuestros legisladores y educadores, será la inclusión de la historia del general de la nación Martín Miguel de Güemes, único general muerto en acción de guerra en las currículas de la enseñanza de todos los niveles, primario, secundario, terciario y universitario.
Son momentos de conciliación donde se aúnan el compromiso de los que luchan por los más necesitados, los que quieren la casa en orden, los que propugnan que la única verdad es la realidad y también los liberales, todos por primera vez juntos tienen coincidencia plena del acto de justicia reparadora histórico-
social del que todos somos responsables de enriquecer y poner en práctica, pero no habrá reconciliación si la intención es de la boca para afuera.
La vida pasa y el tiempo transcurre inexorablemente, por eso para algunos será el último 17 de junio y para otros será el primero y el inicio de la extraordinaria experiencia de ser un hombre de Güemes, un miliciano y eso se comprueba con solo ver la cantidad de jóvenes y niños que se incorporan a los gauchos diciendo: Presente mi general.

moneda guemes.jpg
Reverso de la medalla en homenaje a Güemes.
Reverso de la medalla en homenaje a Güemes.

Las monedas en tiempos de Güemes

Presentan una medalla en el año del bicentenario del gobierno del héroe gaucho. Hoy, a las 19, en el Museo de la Ciudad, se realizará una conferencia sobre la creación y circulación de monedas durante la gestión del general Martín Miguel de Güemes como Gobernador de Salta. La disertación, organizada por el Instituto Guemesiano y el grupo de numismáticos de Salta, estará a cargo del reconocido experto en la materia Roberto Díaz.
La conferencia se iniciará con la presentación de una medalla en conmemoración del bicentenario del gobierno del héroe gaucho (1816-1821), a cargo de la presidenta del Instituto Guemesiano, Ercilia Navamuel. Se trata de una pieza con las siguientes leyendas: "Gral Martín Miguel de Güemes, héroe nacional, Ley Nº 26.125, 22 de agosto 2006" (en el anverso) y "Año del Bicentenario 1816-2016, primer gobernador democrático" (en el reverso).
Sobre la temática de las monedas, a la que se referirá Díaz, reconocidos historiadores destacaron el proceder de Güemes frente a la circulación de plata apócrifa. Según Atilio Cornejo, las monedas falsas fueron introducidas por los ejércitos realistas con la abierta intención de desprestigiar la figura de Güemes. En tanto que Bernardo Frías opinó que fue obra de altoperuanos que se habían radicados en las provincias del norte y que conocían las técnicas de fabricación.


¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora