Uno de los problemas que se plantean a la hora de tratar a un paciente con autismo es la alimentación. Sabido es que para los niños, la leche forma parte del esquema rutinario para el buen crecimiento. Sin embargo, los profesionales no la aconsejan en estos casos.
"Siempre te dicen que la cura del autismo es sacarle la leche y el gluten. Creo que en cierto punto es verdad. Pero hay que evaluar costo/beneficio. Si tenía que sacarle todas las cosas a mi hijo me iba a volver loca y para él era un padecimiento. Cuando iba a los cumpleaños no podía comer nada. Hoy por hoy considero que no hay grandes cambios y prefiero privilegiar su felicidad. Le doy leche pero controlada, porque en exceso lo vuelve irritable y caprichoso", subrayó Julieta.
Falta de profesionales
La problemática de la falta de profesionales para el tratamiento de "Juanse" es una de las mayores complicaciones que sufre la familia. En Rosario de la Frontera hay muchos casos y es difícil encontrar especialistas que traten temas de autismo, por lo que viajan a Salta o Tucumán de manera frecuente para realizarle la terapia. En nuestro país, los estudios y estadísticas sobre autismo indican que 1 de cada 80 niños padece en menor o mayor grado, algún trastorno del desarrollo.
Por otro lado, existe un desconocimiento generalizado en la sociedad respecto al tema. "Una frase que siempre escucho y no me gusta es "están encerrados en su mundo''. Ellos no están encerrados en su mundo. Estamos todos en el mismo mundo, pero ellos a su manera. Tienen su forma de captar las cosas, su forma de relacionarse, su forma de expresarse. Sería muy bueno derribar ese mito. Él es un niño por sobre todas las cosas. Necesita crecer como todos los niños, jugar, y que lo traten como tal. No es autista, es Juan y tiene autismo. No es lo mismo ser que tener. Es una condición no es una enfermedad", dijo.

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Sección Editorial

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Laura Ibañez
Laura Ibañez · Hace 29 días

Nosotros tenemos nuestro hijo con asperger, pero aun no estan seguros que no sea un trastorno generalizado del desarrollo. Lo que mas me afecto fue que nadie estuviera totalmente seguro de que es lo que no cuadraba con nuestro chiquito. Como era el primero a nosotros todo nos parecia normal. Ahora que tiene cuatro años es más evidente que es diferente al resto y veo con preocupacion que se pone ansioso porque se da cuenta de que no es como los demas y le cuesta gestionar estrategias para encontrar amigos. Aca en Salta estan en la prehistoria. Argentina es general tiene una onda psicoanalitica muy fuerte, muy anquilosada y culpan a las madres de lo que es una mera diferencia neuronal. Se necesitan mas psicologos cognitivos, mas profesionales que les interese el futuro de nuestros hijos. A nosotros la obra social nos reconoce los talleres, pero fue un parto lograrlo. Mucha gente no tiene esa suerte. Necesitamos unirnos, lograr mejores politicas de inclusion.

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