INMUEBLES
El sector fue muy afectado cuando se implementó el cepo. Al ser un rubro fuertemente influenciado por el dólar (las propiedades se fijan y se pagan en dólares), las restricciones cambiarias causaron un derrumbe en las operaciones que hizo que los precios bajaran aunque con un mercado no representativo.
Ahora se espera un repunte de la actividad, algo que ya se percibía desde hace unos meses y un incremento de los precios que dependerá de la marcha de la economía.
Según los expertos en el sector, la suba tendrá un piso del 10% para 2016 pero puede ser mayor teniendo en cuenta el retraso de los valores en los últimos 4 años.
El impacto inflacionario de la devaluación y el aumento de las propiedades hará subir también el valor de los alquileres.
AUTOMÓVILES
Los precios de los autos "no tendrían que aumentar tanto" con la devaluación del peso dado que ya estaban ajustados al valor blue y a la inflación, advirtió ayer el secretario general de la Asociación de Concesionarios (Acara), Rubén Beato.
Al analizar las consecuencias que tendrá en el sector el levantamiento del cepo cambiario con una depreciación del peso que rondaría el 40 por ciento, el empresario dijo que los concesionarios "no creen" que pueda haber "un impacto grande".
Beato explicó que los valores de los vehículos 0km "no tendrían que variar mucho porque como venían, con respecto a dólares oficiales, están bastante altos".
"El auto referido en dólares está caro; el auto base de todas las marcas es de alrededor de $150.000, hasta ayer 15 mil dólares; si el dólar cuesta 15 pesos, el auto pasa a valer 10.000 dólares y es razonable para un auto base".
TURISMO
Para incentivar el uso del dinero bancarizado se cobrará una retención de 5% en las operaciones de paquetes turísticos que se pacten en efectivo.
Desaparecen el dólar tarjeta y el dólar turismo. Hasta ayer, las adquisiciones de paquetes turísticos o las compras en el exterior mediante el pago con tarjeta de crédito tenían una retención del 35 por ciento, a cuenta del pago del impuesto a las ganancias que el contribuyente luego podía pedir su reintegro.
Desde ayer ya no hay distintos tipos de cambio para las compras en el exterior o las operaciones turísticas y el precio de lo que se compre afuera estará afectado directamente al tipo único de cambio.
A nivel nacional, desde el sector creen que habrán dos o tres meses de reacomodamiento al incremento en los precios pero, tras ese período, no se espera una caída muy abrupta de la demanda.
COMERCIO
Una de las principales preocupaciones es el traslado de la devaluación a los precios de bienes de primera necesidad como la carne y la harina. La inflación de diciembre, según consultoras privadas, rondaría el 3%.
Por eso, desde el Gobierno buscan un pacto social con gremios y empresarios para pilotear los primeros aumentos, intentando frenar la presión gremial y conteniendo la remarcación empresarial.
Estimaciones prevén subas en los precios minoristas del 4% este mes y el 5% en enero.
Entre las medidas para evitar que la devaluación impacte en la canasta básica de alimentos, Prat-Gay adelantó que se mantendrá el programa de Precios Cuidados. La láctea Mastellone, dueña de La Serenísima, garantizó su compromiso con el programa.
También se extendió hasta el 31 de marzo el Plan Ahora 12.
PYMES
La CAME emitió un comunicado donde afirma que la salida del cepo es una buena noticia para las Pymes, porque busca quitarle incertidumbre a la economía, además de ayudar a recuperar la confianza de los consumidores, acelerar las inversiones productivas frenadas por las empresas, y reducir la burocracia en muchas operatorias cotidianas (como la normalización de los pagos al exterior de las empresas o la agilización de las importaciones de insumos).
Al mismo tiempo, la organización reflejó su preocupación por la suba de tasas de interés, lo que podría encarecer el crédito a empresas y consumidores.
Desde la Cámara de la Mediana Empresa además se llamó a evitar que el traslado a precios se vaya por encima de lo que corresponde, porque de suceder afectaría el salario en pesos de los trabajadores.
COMBUSTIBLES
El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, admitió que será ''bastante difícil'' que la devaluación no se traslade a los precios de los combustibles, aunque anticipó que buscarán que no aumenten en los primeros meses.
El funcionario adelantó que intentarán ''consensuar con los actores económicos'' para que ''en aproximadamente tres meses, no aumenten'', aunque no garantizó que eso suceda. El último aumento dispuesto por la administración saliente fue de 4,5 por ciento en noviembre, luego de tres meses sin incrementos. Aranguren explicó que en la Argentina, por un acuerdo con las provincias petroleras, el crudo oscila entre 61 y 75 dólares por barril, cuando en el mundo cuesta por debajo de los 40 dólares, y explicó que si los combustibles se comercializaran internamente a precio internacional, se produciría un ''colapso'' en esa actividad.





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