La Cámara de Diputados de la Nación, inició el tratamiento a través de un plenario de comisiones, del proyecto de ley remitido por el Poder Ejecutivo Nacional, para la implementación de la "boleta electrónica" en las elecciones nacionales.
En la jornada inaugural los ministros del Interior y de Modernización llamaron a la construcción de consensos, ya que se trata de una ley que requiere de mayoría especial para su aprobación, y pidieron además el aporte de legisladores y de la sociedad para mejorar su texto. Precisamente lo bueno de que las instituciones funcionen es que a través del estudio y debate en el Poder Legislativo, las iniciativas se pueden perfeccionar y enriquecer, para ayudar a que luego sean exitosas en la práctica.
En el proyecto de ley en estudio, la selección del mecanismo de boleta electrónica a utilizar, queda a cargo del Poder Ejecutivo, el que luego de tomar la decisión la comunica a la Cámara Nacional Electoral, encargada de homologar el sistema, es decir declarar que se ajusta a la ley y que técnicamente es apto para cumplir su finalidad. El texto también establece que se debe garantizar la "auditabilidad" del sistema, la que se define como las "instancias necesarias para que todas las herramientas tecnológicas incorporadas al proceso electoral, incluyendo los componentes de hardware y software del sistema de emisión de sufragio, el procedimiento de recuento, totalización y transmisión de resultados provisorios, estén sujetos a controles e inspecciones que aseguren su transparencia".
Surge entonces la pregunta, ¿quién audita el sistema elegido?
Si la Cámara Nacional Electoral es la que homologa, indudablemente la misma deberá realizar una auditoría informática especializada, en la que se basará al homologar u observar el sistema.
El proyecto dispone que ciento veinte días antes de la elección, la Cámara Nacional Electoral comunica el sistema a los partidos políticos, y a partir de allí hay veinte días para realizar "el procedimiento de auditoría y presentación de impugnaciones", luego de lo cual debe resolverse la homologación. Ambos plazos son exiguos y deben ampliarse, ya que pueden presentarse observaciones que necesiten ser subsanadas y para ello se necesita tiempo, pero además no está claro el rol que se asigna a los partidos políticos.
Surgen entonces la pregunta, ¿los partidos políticos pueden realizar su propia auditoría del sistema? Debemos señalar que a partir de 1994, los mismos tienen reconocimiento constitucional, ya que el artículo 38 los define como "actores fundamentales del proceso democrático", presentan candidatos, fiscalizan y son parte esencial de toda elección. El proyecto contiene una paradoja, faculta a los partidos para impugnar, pero es confuso respecto a la posibilidad de que los mismos auditen el sistema.
En efecto, la ley faculta a las agrupaciones políticas para designar fiscales informáticos "para que las representen en los procesos de auditoría" y dispone que en las auditorías de la Cámara Nacional Electoral "deben tener participación los partidos políticos y las universidades públicas". Está muy bien que los partidos políticos puedan presenciar auditorías realizadas por terceros, pero indudablemente deben tener derecho a realizar su propia auditoría, ya que no son meros espectadores, sino partes imprescindibles del proceso electoral.
Por otra parte, debe quedar claro que es posible convocar para la realización de auditorías, no solo a las universidades públicas sino también a otros centros de investigación o especialistas en la materia.
Si se propugna la utilización de tecnología en las elecciones, luego no se pueden plantear restricciones en la auditoría del sistema. El objetivo de las mismas es descubrir eventuales vulnerabilidades de las máquinas y los programas que les dan órdenes, por lo tanto son garantía indispensable de eficacia y transparencia. Hoy en día cualquier entidad financiera o empresa de cierta envergadura, antes de poner en marcha un nuevo sistema informático, contrata una auditoría especializada, las hay de renombre internacional, para que precisamente revisen y descubran eventuales fallas o vulnerabilidades, las que advertidas a tiempo pueden ser corregidas. Si esto acontece en la faz privada, cuanto más cuidado debemos tener con lo público, cuando está en juego nada menos que la legitimidad democrática de un gobierno.
La experiencia salteña del año 2015, indica que hay que ser muy precisos en lo que respecta al derecho de los partidos políticos a auditar el sistema.
El propio ministro de Modernización, en su exposición en Diputados, dijo que el período previo a la homologación, es el de auditoría para intentar lo que denominó el "hackeo virtuoso" del sistema, es decir descubrir eventuales fallas para permitir su corrección.
Cualquiera sea la variante de sistema que se utilice, los partidos políticos deben tener la posibilidad de realizar su propia auditoría y si detectan fallas impugnarlas para que se corrijan. La Cámara Nacional Electoral podrá desde luego reglamentar la manera ordenada en que se ejercite este derecho, incluso en la propia sede del Tribunal, pero los partidos tienen el derecho y el deber de auditar el sistema. Como vemos, el tema es delicado, por lo tanto el legislador debe ser preciso en la redacción final de la norma, garantizando además, aprobado el sistema, la seguridad de las herramientas informáticas.

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Juan Perez
Juan Perez · Hace 3 meses

con mas de 25 años trabajando en informática, les aseguro que fraguar una elección con el voto electronico es de lo mas sencillo, porque solo necesitas comprar a 4 o 5 personas que hacen la programación y listo, estos sistemas no son auditables, porque podes auditar los fuentes, pero el ejecutable que va en la maquina es otro tema, en salta hacen firmar a la secretaria electoral cada CD, pero es solo para dar confianza, porque en realidad ella no tiene la mas mínima idea de lo que esta dentro de dicho CD, por otro lado, si te ponen un sistema como el de Brasil, pueden saber a quien voto cada persona, porque tenes que poner tu huella digital antes de votar, sres. diputados y senadores tengan mucho cuidado con este tema.