Los palos borrachos llevados al Parque del Bicentenario gozan de buena salud y el trasplante de unos 450 ejemplares que se hizo en ese predio del norte de la ciudad "fue un éxito", según Martín Villafañe Tapia, responsable de la forestación del predio.
El especialista respondió cuestionamientos realizados por el ingeniero Fabián Cabrera, publicados por El Tribuno el 28 de diciembre. "En primer lugar, trasplantaron palos borrachos de 80 años, sacados del monte natural, que ahora están secos. Sacarlos y trasplantarlos cuesta una millonada de pesos. Algunos más chicos están brotados, pero la mayoría están secos; solo un 20 por ciento de esos árboles tiene posibilidad de volver a prender", señalaba Cabrera en la nota.
Ante estas observaciones, Villafañe Tapia sostuvo: "La idea era recuperar algo, crear un ambiente con especies, en este caso, especies que fueron recuperadas de un desmonte de Jujuy. La evaluación correcta de la situación hubiera sido: de los 450 árboles transplantados se murieron 20 o 30, por ejemplo. Es un porcentaje mínimo, una cantidad que está dentro de lo esperable".
Y añadió: "Este proyecto, además tiene un contrato por un año de reposición de cada ejemplar que se muera. Esto es, la Provincia no tiene gastos extra por estas reposiciones que son las que hicimos hace pocos días. Se repusieron los árboles que se murieron y se hizo mantenimiento al resto. Esto es lo que dice el contrato y esto cumplí".
Terreno pedregoso
Villafañe Tapia también destacó que durante cuatro meses, todas las noches sacó personalmente agua de la laguna para regar los árboles. "Es un terreno muy pedregoso y necesitaba muy buen riego. El trasplante fue hecho correctamente. Sí, es cierto que falta sombra, pero la sombra no se crea de la noche a la mañana. Yo invitaría a ese señor que hizo la crítica (ingeniero Cabrera) a que vaya al parque, que cuente cuántos se pusieron y cuántos hay 'muertos'. Incluso, le preguntaría si alguna vez él trasplantó un palo borracho", afirmó.
El especialista Tapia indicó a renglón seguido que "al parque hay que mirarlo en un contexto general y se podrá ver que todas las plantas están espectaculares. Para mí es un éxito. Mis clientes del exterior me preguntaron cómo estaba el Parque, a lo que respondí: se ha logrado en un 80 o 90 por ciento, porque hay riesgos que siempre hay que considerar, aún cuando son especies recién plantadas".
Especies de 10 mil kilos
Cada palo borracho pesa alrededor de 10 mil kilos. "Es muy difícil trasplantarlos porque no son árboles que están cuidados dentro de una maceta", dijo Martín Villafañe Tapia, responsable de forestación del Parque Bicentenario.
Algunos de estos árboles fueron exportados a países como China o España. "Como es lógico he recibido algún reclamo por especies que "murieron''. Varios clientes del exterior han venido al Parque Bicentenario y he recibido felicitaciones. También vinieron personas interesadas de Jujuy y les gustó pero después vieron el artículo (publicado por este diario) y me llamaron para preguntar ¿qué pasó?", relató.
Sobre la poda que se hizo a los ejemplares, el responsable de forestación señaló que tiene que ver con los costos de transporte. "Los achicamos para que quepan varios en un camión", dijo.
Villafañe Tapia ofreció una explicación al ingeniero Fabián Cabrera, quien había cuestionado el manejo de los ejemplares, "sobre lo que quiera saber".
"Lo que no quiero es que quede flotando la idea de que la forestación del Parque del Bicentenario es un desastre porque eso es falso. Es al revés. Luego de un año todo está florecido", manifestó Villafañe Tapia.

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