Hace más de ocho años que usuarios y vecinos rosarinos reclaman por obras de infraestructura. Sin embargo obtuvieron como repuesta el silencio y la indiferencia de autoridades nacionales y provinciales.
Se trata de la intersección de dos importantes rutas nacionales y del distribuidor que ingresa a la Ciudad Termal y por el que toman todos los turistas que se dirigen hacia el norte y sur del país.
"Actualmente sigue sin iluminación, pero se suman la poca señalización vertical y la falta de demarcación horizontal. Esto provoca que muchos vehículos que provienen del sur, en horas de la noche, se pasen de la rotonda hacia la banquina oeste de Rosario de la Frontera", manifestaron a El Tribuno vecinos de los barrios 40 y 60 Viviendas que colindan con la ruta nacional.
En el mejor de los casos se generan bruscos volantazos cuando se encuentran con una curva muy angosta y de poca maniobrabilidad y en el peor de los casos derrapan sobre las banquinas, muchas veces con consecuencias graves.
A raíz de esto, es que los vecinos reclaman su urgente iluminación, máxime teniendo en cuenta que en la zona en cuestión se ubica una planta de YPF, el predio de la Marcha Patriótica Permanente General Güemes que tiene una afluencia importante de gauchos de la zona, la planta de tratamiento de residuos sólidos y diversos barrios a la vera de la ruta.
Cabe mencionar que la intersección señalada es uno de los principales accesos a la ciudad de Rosario de la Frontera; lo cual constituye una vinculación estratégica a nivel nacional e internacional.
Los anteriores y los actuales legisladores provinciales rosarinos utilizaron la obra como un caballito de batalla en tiempos electorales, aduciendo que la obra se iba a realizar en el corto plazo. Lamentablemente las obras solicitadas, como la iluminación de la rotonda, al día de la fecha no ha tenido respuesta.

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Sección Editorial

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